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jueves, 6 de octubre de 2016

Mi cuarto patrón: el falso vaquero

El descanso veraniego de mi blog se ha prolongado más de lo previsto. Entre que he cosido poco y que el trabajo (nuevo y bastante abosorbente) y el amor (feliz y también absorbente) me han tenido muy ocupada, lo he tenido abandonado.
Pero el otoño apunta, el calor ya no impide la vida humana y han vuelto mis ganas de coser, así que toca retornar.
Y vuelvo con un patrón propio, el último que hice en mi clase de costura. Por cierto, que mi profe Viki estrena web, que os aconsejo que visitéis.
El patrón es el de pantalón básico, con pernera recta, bolsillos delanteros estilo vaquero y bolsillos traseros de parche. El largo es "para pescar ranas en un río poco profundo". Vamos, que se ve el tobillo, pero aún te lo puedes poner si no vas muy bien depilada.
La tela escogida es la que me sobró de un desastre del año pasado, que ya os conté: una viscosa, pero con apariencia de tela vaquera fina y pequeños lunares amarillos.
Con este patrón, aparte del pantalón en sí, he aprendido a hacer la cremallera delantera con tapeta y he seguido perdiéndole el miedo a los ojales. También he usado unos botones dorados la mar de monos, que le dan un aire aún más vaquero.

Bolsillo trasero en un trasero que resulta ser el mío
Y este es el bolsillo de la cadera. Y la cadera también es la propia
Y para terminar, hagamos el ganso un poquito (esto demuestra que el pantalón es muy cómodo).

Saltando, me paso el día saltando
Y los vecinos mientras tanto
No paran de molestar
Muevo la pierna, muevo el pie, muevo la tibia y el peroné
Muevo la cabeza, muevo el esternón, muevo la cadera siempre que tengo ocasión
Esto está al lado de mi trabajo. Y justo entonces, ha pasado mi jefe. Aún sigo trabajando allí. ¡Jose Mari, eres un santo!

Y para celebrar la vuelta, pasaremos por RUMS, a ver qué se cuece por allí.

jueves, 10 de marzo de 2016

Tutorial: Patrón del vestido "Abogada Malvada"

Qué me gustan los bodegones con cosas geométricas.
En episodios anteriores de "La Dalia Azul"...

La Dalia se veía atrapada por un vestido diabólico, pero al final triunfaba gracias a su habilidad sin par. En el presente capítulo nos explica cómo se las arregló para salir airosa. ¡Un making of como los de las series de verdad!

O, dicho de forma menos peliculera...

Tras publicar el vestido "Abogada Malvada" algunas me habéis preguntado por el patrón  así que, en vez de contestar una a una, me he entretenido en hacer un tutorial para detallaros cómo le he hecho.

Materiales (para una talla 36 y largo por encima de la rodilla):
  • Un metro de la tela principal de ancho 1,50 o 1,40.
  • Unos 25 o 30 cm de la tela secundaria.
  • Hilos a tono.
  • Cremallera invisible de 60 cm.
  • Botones decorativos (opcional).

Cuerpo delantero:
Partimos del patrón básico de vestido recto. Como el modelo no es simétrico, de la parte delantera hay que hacer el patrón completo, es decir, las dos mitades. Para facilitar la tarea, es muy conveniente que lleve corte en la cintura.

En la foto se ven las vistas separadas de cuello y sisas, pero cuando cortas el patrón de primera, la pieza superior es solo una.

Triángulos insertado en el cuerpo:
Mide y dibuja el triángulo a la altura que quieras. Yo lo hice debajo del pecho para que no se solapara con la pinza. Para facilitar la tarea, aunque el triángulo no llega hasta la otra costura lateral, hice el corte completo de lado a lado. Una vez trazado, lo recortas.
Y este es el famoso triángulo.

En la parte baja del cuerpo queda una pieza pequeña que es la que casa por arriba con el triángulo del cuerpo y por abajo con el de la falda.
Por tanto, nos quedan en el cuerpo tres piezas: una más grande en la parte superior, el triángulo y una pequeña y estrecha abajo. En la foto del cuerpo delantero se ve bastante bien.

Sisas cuadradas:
Para transformar las sisas de redondas en cuadradas, solo tienes que dibujar la línea y recortar. Mi consejo es que la sisa delantera la midas bien sobre el cuerpo y no la cortes mucho, para que después no se te vea el sujetador. En la espalda sí puedes hacerla más pronunciada.
Aquí se ve que la sisa trasera es más pronunciada que la delantera
Falda delantera:
También hay que hacer el patrón entero de los dos lados, ya que tampoco es simétrica. Como lleva el triángulo en la cintura, es conveniente suprimir las pinzas ajustando más las costuras laterales y el vuelo.

Triángulo insertado en la falda:

Mide y dibuja el triángulo a la altura que quieras. En mi caso, lo hice justo en la cintura, por eso en la parte superior va un poco curvado y no lleva pinzas para que encaje bien. Recorta el triángulo.


Cuerpo y falda traseros:

Esta parte sí es simétrica (¡menos mal!), por ello se puede hacer el patrón de la mitad solamente. Va cortado en la cintura, como la parte delantera, claro y también al centro para la cremallera y la abertura trasera. Lleva pinzas en el cuerpo y en la falda, pero porque yo lo quería muy entallado, pero puede llevarlas solo en el cuerpo, solo en la falda o en ninguno de los dos, si lo quieres más recto.

Por fin una pieza que se puede cortar a la mitad
Pinza grande, ande o no ande. Entallando como si no hubiera un mañana.
Vistas del cuello y las sisas:

Una vez cortado el vestido, vuelves a coger el patrón y mides en cuello y sisas 3 cm hacia dentro. Trazas la línea y recortas las piezas (solo es necesario en un lado) y ya está. Si no quieres ponerle vistas, también puedes rematar con cinta al bies.

Traseras a la izquierda y delanteras a la derecha.

Godet:
La falda tiene que llevar una abertura salvo que tengáis pensado no andar nunca jamás (andar está muy sobrevalorado, pero puede ser necesario a veces). Puede hacerse una abertura simple, pero con poco trabajo nos hacemos algo mucho más gracioso: un godet.
Mide el lateral de la abertura trasera que quieras (unos 20/25 cm. está bien), contando también con la medida del dobladillo del vestido (en mi caso, 3 cm.). Decide qué ángulo quieres y traza la mitad en papel con un compás (¡creo que no usaba compás desde el cole!). Después se corta doblado.

¿Parece una cuña de queso o es que aún no he desayunado?
Así de pulcro queda por el revés.

Montaje

Delantero
1- Cerrar las pinzas del pecho. Planchar hacia abajo
2- Coser la pieza superior del cuerpo delantero con el triángulo. Planchar muy bien.
3- Coser la pieza inferior del cuerpo al triángulo. Planchar muy bien (pero que MUY bien).
4- Habrá quedado un trocito de las dos piezas azules sin coser justo al final del triángulo. Coserlo, cerrando así la pieza del cuerpo. Planchar de nuevo. Ahora ya podemos trabajar con el cuerpo delantero como si fuera una sola pieza.
5- Coser la pieza del triángulo de la falda a la pieza inferior de la falda. Planchar. Y ahora también trabajamos con la falda delantera como una sola pieza.
6- Coser las dos piezas de falda y cuerpo. PLANCHAR como si os fuera la vida en ello.

Trasero
7- Cerrar las pinzas de cuerpo y falda, si las llevan. Planchar, again.
8- Coser las piezas superiores a las inferiores. Si lleva pinzas en ambas, tener mucho cuidado de que coincidan. ¿Y qué se hace ahoraaaaa? Pues sí, justo eso.

Delantero+trasero+remates
9- Coser las piezas traseras al delantero, haciendo que coincidan las costuras de la cintura y las sisas. Planchar las costuras abiertas (¿creíais que se me había olvidado?)
10- Medir en el centro trasero la abertura para la cremallera (unos 60 cm) y la abertura inferior para el godet. Señalar las dos con alfileres y cerrar lo que quede en medio.
11- Colocar vistas en cuello y sisas. Un día de estos haré una entrada detallada del método para que queden impecables, pero no será hoy. Rematarlas a mano. Dejar unos centímetros en la parte trasera del escote sueltos para meter la cremallera.
12- Colocar la cremallera invisible.
13- Rematar a mano la parte trasera del cuello con la cremallera por dentro.
14- Coser el godet. Y hacer "yasabéisqué".
15- Coser el dobladillo a mano. Coser los botones a mano también.
16- Una última plancha general y luego abrir una botella de cava bien fresquito para celebrar la victoria.


Y ahora, a pasarse por RUMS para ver qué se cuece por allí...

jueves, 3 de marzo de 2016

Mi segundo patrón: el vestido "Abogada Malvada"

Soy muy fan de la serie The Good Wife, aunque la última temporada esté siendo más bien flojita. Me gustan las tramas, los personajes principales y los secundarios. Uno de estos personajes secundarios lo interpreta Mamie Gummer que, por si no lo sabéis, es hija de Meryl Streep. Pues bien, el personaje es una abogada que va de inocentona y buena chica, pero en realidad tiene más peligro que  MacGyver en una ferretería (o que yo en una tienda de telas en rebajas). La clásica mosquita muerta, vaya. En el capítulo 2 de la 7ª temporada, esta abogada retorcida y lista lucía esta maravilla:
No me digáis que no se parece a su mamá.

Aquí se ve mejor el vestido. Es de Escada, que no es una firma
que me guste mucho, pero este modelito es genial.
El escote drapeado no me entusiasma, pero el corte entallado y los insertos triangulares en otra tela me dejaron emocionada. Tenía que hacérmelo.
Justo entonces empezamos en la clase de patronaje con el patrón básico del vestido y vi el cielo abierto. Podía aprovechar y transformar el patrón básico. En realidad, quitando el drapeado, se queda en un vestido recto y entallado, la gracia y la complicación está en los detalles.
Este es el patrón del cuerpo delantero solamente. Vaya puzzle.
Para darle otro toque de costura gracioso, las sisas las hice cuadradas en lugar de redondeadas. Y en uno de los hombros he puesto un falso cierre con botones. Preciosos botones aprovechados de un vestido antiguo de mi madre, por cierto.
Sisa cuadrada y rematada con vistas.

Estos botones tienen, calculando por bajo, 40 añitos y mira qué jóvenes están.
Y, manos a la obra, decidí las telas: una azul oscuro de algo parecido al lino, pero con más cuerpo y más mezcla de fibra (mejor, así se arruga menos) y una de lino de verdad en rosa ciclamen que hacían un bonito contraste.

Aquí se ve muy bien el botón y la trama de la tela azul, que es muy bonita.
Como la parte trasera quedaba sosa, en lugar de abertura le puse un godet.
Godet por el revés. Se nota que me he comprado la remalladora...
Godet por el derecho, para que veáis lo bien que se me da coser triángulos.
El corte y ensamblaje fueron más fáciles de lo que pensaba, pero la primera prueba resultó un desastre: me había equivocado en las medidas del patrón y el vestido me quedaba enorme. Hubo que reducir caderas, espalda, coger nuevas pinzas... casi hacerlo de nuevo. Un disgustazo, vaya. Menos mal que la parte de los triángulos no hubo que tocarla. La parte buena es que haciendo arreglos aprendes un montón. Y también he aprendido técnicas nuevas, por ejemplo, el corte y la colocación de las vistas en escote y sisas.

Triángulos de otra tela. Son más fáciles de poner de lo que parece y quedan muy originales.
Además, ya sé colocar cremalleras invisibles para que queden invisibles de verdad, que yo antes las colocaba un poco a lo loco. Mirad que chula queda.
Tan invisible como el Hombre Invisible. O más.
Y este es el resultado. Podía haberlo llamado "Vestido Triángulo", pero lo he bautizado "Abogada Malvada" en homenaje al personaje de la serie ¡y también porque me lo ha hecho pasar fatal!

De espaldas, marcando tipito y enseñando el godet.

La sisa y los botones me gustan mucho.

Los triángulos de lino, que le dan calidad al vestido.

Sesión de fotos en invierno con ropa de verano, como las modelos de verdad, vaya.
Y como al final todo ha salido bien, vamos a RUMS  a enseñarlo.

Actualización:  Tutorial del patrón de este vestido.

jueves, 4 de febrero de 2016

La falda de charol "Barbarella" del Burda Vintage 2015

Después de un par de semanas dedicada a las chuminás campestres...digooo...a la  rigurosa investigación científica sobre el síndrome de la costurera  y sus peores síntomas, esta semana ya toca coser algo de verdad y enseñarlo en RUMS.

Como buena cinéfila, un modelo de falda que se llame "Barbarella", esa locura pop protagonizada por Jane Fonda, me tiene que gustar. Por cierto, si no habéis visto esa peli aún, salid corriendo a buscarla, os vais a reír un montón y seguro que sacáis un par de ideas del vestuario sexy-futurista que diseñó Paco Rabanne (creo que por ahí le empezó a Paco la ida de olla con las naves espaciales).
Este es uno de los diseños más discretos.
Por eso, cuando comenté el Burda Vintage de 2015 dedicado a la moda de los 60, ya os anuncié que este era de mis modelos favoritos, sobre todo la faldita. El nombre, el charol, los brillos...todo me llamaba.

Como sé que no os acordáis, este es el modelo original del Burda Vintage 2015

El mayor inconveniente era encontrar la tela de charol y los broches metálicos del cierre. Pero los dioses de las rebajas vinieron en mi ayuda y encontré una tela de polipiel con acabado absolutamente plasticoso y acharolado en negro en Julián López a 7 euritos de nada el metro. Y los broches, busca que te busca, los encontré en amazon.es, a 6 euros los 30 broches (10 de cada color) con una herramienta para colocarlos, más 3 euros de gastos de envío. 
Bodegón de remaches. Los instrumentos de trabajo de la costurera pueden ser muy insospechados

Al final he usado medio metro de tela y 8 broches (la falda lleva solo 6, pero me cargué dos por usar el martillo con demasiado entusiasmo), así que el caprichito de tener una mini acharolada me ha salido estupendo: 3,5 euros de tela y 3 euros de broches ¡una ganga!. ¡Y encima tengo un nuevo súper poder! ¡He aprendido a colocar broches y remaches!
La falda no es más que una faldita básica, un poco evasé y con algunos detalles curiosos. Por ejemplo, lleva cuatro pinzas por cada lado en lugar de dos, supongo que para no hacer una pinza grande que hubiera sido más difícil de doblar en un material tan rígido. También tiene unas tapetas o falsos bolsillos laterales muy resultones. Y el cierre delantero con broches queda bastante sersi.
Pinzas. Dos en cada lado y afianzadas con una segunda costura. Queda bonito y aplana la tela, que es muy rígida

La tapeta queda así de mona
Y la falda, así de ajustadita
Pensaba que la tela iba a ser muy difícil de coser, pero no. La gran ventaja es que no se deshilacha, así que no hay que remallar ni sobrehilar y se corta estupendamente. La única precaución es que hay que usar una aguja especial para telas de piel o polipiel (que se encuentra en cualquier mercería). Estas agujas están menos aguzadas para no romper el tejido. También es conveniente usar alfileres lo más finos posible para señalar y sujetar sin agujerear (mucho) la tela. Y, por supuesto, planchar con un paño y con calor medio, para que no se estropee el acabado plasticoso, que es lo que le da calidad al modelito.
Ah, no es estrictamente necesario, pero si tenéis un prensatelas de teflón, es conveniente usarlo para que la tela corra mejor.
El modelo original no llevaba cinturilla, pero yo se la he puesto porque me resulta más cómoda. Los ojetes decorativos que llevaba el modelo original en el bajo no logré encontrarlos por ninguna parte, así que prescindí de ellos. Además, la falda ya lleva suficiente metal y no queremos pitar en los aeropuertos, ¿verdad?
Resumo los materiales:
  • Medio metro de tela acharolada.
  • 6 broches automáticos para remachar (y alguno de repuesto, por si se va la mano con el martillo, que os conozco).
  • Aguja de máquina especial para coser piel y polipiel.
  • Hilo a tono.
  • Alfileres finos.
  • Prensatelas de teflón (opcional, pero facilita la costura).

Y no podía faltar la foto haciendo el indio (en el Archivo de Indias, claro)

jueves, 15 de octubre de 2015

Falda plisada "Los setenta han vuelto"

En ocasiones...veo faldas plisadas...
Las faldas plisadas son ñoñas, las faldas plisadas están demodé, las faldas plisadas son un poco de abuela ¡¡¡las faldas plisadas me gustan a rabiar!!!
Y este otoño han vuelto con fuerza a los escaparates, aunque yo aún no he visto ninguna en las calles. Para más inri, hace unos meses encontré en Galerías Madrid esta tela ¡¡¡¡¡por un euro el metro!!!! El estampado mitad geométrico, mitad floral y el tacto de puro poliéster nos transportan a los 70.

Quien no tiene una falda plisada es porque no quiere
Nunca había cosido este tipo de tela y me daba un poco de respeto cortarla, pero, por lógica, pensé que lo primero que tenía que hacer era fijar las tablas para que la cosa no se me desmandara, así que hilvané la tela con mucho cuidado a una cinta de un poco más de la medida de mi cintura (unos 5 cm más, para tener en cuenta márgenes de costura y posibles ajustes).

¡El plisar se va a acabar!
Como estoy en modo flojera total, he decidido hacer lo que nunca hago: ponerle una sola costura trasera. Tal es mi grado de flojez que consideré incluso la posibilidad de plantarle una cintura elástica, pero al final me he decidido por la cremallera invisible, que se disimula entre las tablas y queda muy bien. La cinturilla es de la misma tela, pero planchada para quitarle las tablas.

Si el vestido de hace un par de semanas era sesentero a tope, esta falda nos lleva directamente a los tigretones para merendar (¡acabo de descubrir que aún existen!), las canciones de Boney M y 300 millones.


Plisando bajo la lluvia
Y con esto y un bizcocho, vamos a RUMS.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Vestido años 60 del Burda 1/2013

El otoño ya está en el aire (y en los escaparates), aunque todavía estemos a más de 30º por estas tierras. Como aún no me ha dado tiempo de coser nada otoñal, os voy a enseñar un modelito que hice a finales del año pasado para estrenar en Navidad y que me he puesto muchísimo. ¡Estoy deseando que llegue ya el frío para volverlo a lucir!
En el número de enero de 2013, Burda sacó una serie de patrones de los años 60 muy chulos. Yo me enamoré del número 104, un modelo de 1965. Es un vestidito arreglado, pero no "de boda" y al que se le nota mucho el aire sesentero. A mi me recuerda un poco a algunos de "Bimba y Lola", pero mejor, porque la ropa de esa tienda es muy mona en la percha, pero después queda rara (al menos a mí).
Desde que salió el vestido estuve esperando tener una tela adecuada y la encontré en Madrid, en las rebajas de Ribes y Casals: un crepe sintético de un color raro pero bonito, entre rosa palo y morado.
Confieso que también tardé tanto tiempo en lanzarme a hacerlo porque me parecía un poco ñoño y también muy difícil. Y tenía razón en ambas cosas: el vestido es noño, pero aún así me gusta mucho y creo que me queda muy bien Y sí, ha sido bastante difícil de hacer, sobre todo los detalles de adorno; bolsillos con tapeta,  trabilla de la cintura,  y, sobre todo,  la colocación del cuello. Para colmo, la falda va forrada. El original iba fruncido en el delantero, pero yo he preferido resolverlo con dos tablitas pequeñas, que me gustaban más. ¡Menos mal que la tela resultó ser un acierto total, muy agradecida de cortar y coser!
Sin duda, este vestido ha sido mi gran éxito invernal.Y espero que este año lo siga siendo.


¡Qué trabajito me costó colocar estas tapetas y esta trabilla, gensanta!

Pero valió la pena el trabajo, porque queda así de resultón

Este es el vestido original...
Y yo no soy tan rubia, pero llevo botines de oro puro
Y como estoy tan contenta con el resultado, lo comparto en RUMS, a ver si les gusta tanto como a mi.

Fotos: Lola Falantes

jueves, 3 de septiembre de 2015

Convirtiendo el fracaso en éxito: falda número 10 de Ottobre 5/2014

Me había enamorado de un modelo del Burda 6/2015, el número 118. Un vestido fresco, muy sencillo y largo por los tobillos, que me encanta para el verano.

Modelo 118. Burda 6/2015. Look sacopapas asegurado

Lo malo es que tiene mucho, muchísimo vuelo y para hacerlo se necesitan 3 metros de tela. No tenía ninguna en stock con tantos metros, así que había que esperar a conseguir una baratita. Y esa fue la oportunidad: una tela estilo denim, pero finita, de un material  parecido a la viscosa, azul con lunaritos muy pequeños en amarillo, que compré en las rebajas de Julián López (1,99 el metro, oiga, me la quitan de las manos). Para darle un poco  más de color, elegí para rematar las sisas y el escote una cinta al bies con un dibujo de cachemir lila que compré en Amsterdam hace unos años. De esas cosas que se compran sin saber muy bien cuando vas a usarlas y, mira tú por donde, de pronto te solucionan un remate.

En Amsterdam no solo se fuma, pillines, también hay mercerías.
 El patrón era muy fácil. Tiene una sola pieza que se corta cuatro veces, ya que la parte delantera es exactamente igual que la trasera. En los hombros lleva unos pliegues a modo de pinzas. Y menos mal que era fácil porque cuando cosí las cuatro piezas y me hice una primera prueba me quedé horrorizada: demasiada tela, demasiado vuelo, muy poca mujer. Por decirlo de forma suave; un saco de papas metido por la cabeza me hubiera resultado mucho más favorecedor. Os ahorro las fotos. Se mascaba la tragedia...

Y aquí me tienes, con un vestido cortado y casi 3 metros de tela desperdiciados. Por eso me gusta usar siempre telas baratas, ¡me pasa esto con una tela de 20 euros y me da un patatús! ¡Había que remediarlo, había que salvar algo del naufragio! ¿Intentar reducir y entallar? Imposible, el problema era de la hechura en sí, no de la talla. Me puse a mirar revistas como loca, buscando ideas y, de pronto, dí con la falda Suopursu (modelo nº 10) que me había gustado mucho en la revista Ottobre 5/2014. Como está hecha de 6 godets cortados en curva por abajo, me permitía aprovechar bastante bien la parte inferior de las piezas del vestido.

Patrón salvavidas
La parte superior a lo mejor intento reciclarla en blusita o quizás en un vestido más corto (ya os contaré). Y allá que me fui; corta que te corta y cose que te cose.
La falda original está pensada para hacerla en punto elástico, pero como esta tela no es ni lo uno ni lo otro, le he colocado cremallera por detrás. La misma cinta al bies que pensaba ponerle al vestido la he usado para la cinturilla.
Y como, decididamente, no era mi día y la cremallera me había quedado regular, ¡pues se le coloca un lacito para tapar la parte inferior!
De chapuza a monada

¡Me quedé sin vestido, pero tengo faldita!

Esto es una foto artística. La falda se ve poco, pero la luz queda preciosa

Los peligros de un día de viento y una falda de vuelo


Y, por supuesto, quiero compartir esta bonita experiencia de superación personal con las artistazas de RUMS.