Aunque siempre me ha encantado cantar y bailar, de pequeña no quería ser bailarina, pero eso no tiene nada que ver con que me encante el tul.
Hace ya algunos años, compré dos cortes de 1,5 m de tul plisado de un color tostado muy bonito. Más que nada porque estaban muy baratos y se me antojaron. Y, mira tú por donde, en cuanto vi que se llevaban las faldas de tul, me acordé de esta tela.
De momento, la proyecté para una boda en la playa a finales de abril, pero espero combinarla de forma más sencilla, con camisetas y demás para usarla lo más posible
Nunca había cosido una tela tan fina, así que tuve que comprar una aguja finita de 70. Vi varios trucos en internet e hice algunas pruebas cosiendo sobre una cinta fina y sobre un papel de seda. Al final vi que funcionaba mejor con la tela tal cual, pero cosiendo despacito y con cuidado para que la tela corra bien, con puntada larga y la tensión del hilo superior un poco más alta de la que uso normalmente (la subí de 5 a 6).
Más que difícil de coser, la tela es difícil de manejar. Es complicado igualarla para cortar y luego coser las distintas capas y, al ser calada, los alfileres no se sostienen, así que tuve que sujetarla con alfileres, pero de tender la ropa.
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| Ese día no pude poner la lavadora: todos los alfileres están aquí |
La confección no tiene mayor secreto. Sin patrón, he cortado cada uno de los cortes de tul por la mitad y he superpuesto las cuatro capas. La falda lleva una sola costura, una abertura trasera y cinturilla.
Para coser las capas juntas y fruncirlas a la vez he usado un truco que vi por internet y que ya comenté hace tiempo (
podéis verlo aquí). Resumiendo, se trata de pasar un zig zag ancho y un poco flojo por encima de un hilo dental encerado, con cuidado de no pillarlo. Como el hilo dental es muy resistente, permite hacer fruncidos largos y muy regulares sin peligro de rotura.
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| No hace falta chuperretearlo antes, ya viene encerado y se desliza bien |
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| Y después de gastar varios metros de hilo dental, queda así de cuca |
Y ahora vino la gran duda: ¿qué le pongo por debajo y en la cinturilla? La primera parte quedó resuelta rápidamente: con cuatro capas de tul, no se veía nada de lo que se pusiera por debajo. Probé incluso con telas de colores intensos (azul pavo, verde bandera de Andalucía) y como si nada, pero sí se transparentaban las piernas, así que la solución será ponerme una combinación ligera y santas pascuas. Eso deja el problema de la cinturilla y ahí las dudas son tremendas: qué material, qué color, qué sistema de cierre...
Tras muchas vueltas, el sistema de cierre quedó simplemente en una abertura trasera y un botón. Me parecía mucha complicación poner cremallera en una tela tan fina y entre tanto tul, la abertura no se iba a ver.
El material para la cinturilla también resultó fácil al final. Como me he propuesto no comprar nada y aprovechar cosas que ya tengo (y que a veces olvido), me puse a rebuscar en los retales y encontré una especie de satén, con el derecho brillante y el revés con una textura parecida al crepè que me había sobrado de un vestido antiguo. Tiene un color rosa - morado muy bonito. Al final la he usado por el revés no-brillante y hay tela suficiente para hacer la cinturilla y para tunear una camiseta a juego con la falda.
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| Así queda la cinturilla. El color es bonito ¿verdad? |
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| La abertura rematada con la misma tela |
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| Cinturilla colocada |
Para culminar, un botón con diamantes auténticos, que una no se merece menos.
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| Veinte kilates por lo menos |
El top a conjunto es una camiseta negra básica de manga tres cuartos a la que he añadido volantes en las mangas y un adorno en el hombro, todo de la misma tela de la cinturilla, pero esta vez jugando con el contraste entre el lado brillante y el mate. Los remates los he hecho con
el método para hacer dobladillos con zig zag que expliqué en una entrada anterior.
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| Mira qué fácil es tunear una manga |
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| Esto es una especie de escarapela rara |
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| La Victoria de Samotracia en un aparcamiento |
¡Y el bolso también a juego!
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| Es pequeño, pero cabe todo lo necesario para sobrevivir a The Bodorrio Experience |
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| En la Playa de las Catedrales. No fui a la pelu, pero hubiera dado igual. |
Como veis, marco incomparable, boda bonita y feliz y un atuendo cómodo y elegante, que no se arruga y te permite bailar hasta que el cuerpo aguante.
Ahora que caigo, hace mucho que no me paso por
RUMS. Vamos a ver que se cuece por allí...