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jueves, 5 de octubre de 2017

Hay que hacer básicos de vez en cuando: Falda vaquera

Los clásicos dan pereza porque parece que lucen menos, pero ahí es donde se ve de verdad la habilidad costurera.
Esta falda está hecha con el patrón básico de falda, sustituyendo las pinzas delanteras con los bolsillos típicos de vaquero,




y las traseras por un canesú triangular. 
Lleva también todos los detalles habituales de las prendas vaqueras: costuras decorativas en un color a contraste, bolsillos traseros de parche y decorados también con costuras y, como toque final, unos remaches de colores pastel monísimos que encontré en una tienda holandesa muy barata y con muchas chorradas chulas: Zeeman.
Y, por cierto,  otra cadena de tiendas baratas en Holanda que también me gusta mucho es Kruidvat. 
¡Gran ganga, gran ganga soy de... Holanda!

Y ya que estamos con los clásicos...¡vamos al mundo romano a hacer la sesión de fotos!
Hasta sin cabeza está guapo este chaval
Diana y yo

Las dos divain. Pero yo tengo brazos.
Y como me ha sobrado tela vaquera, creo que también caerá un pantalón. Ya os contaré.
Por cierto, esta gente tan guapa y escultural está en el Museo Arqueológico de Sevilla.

jueves, 6 de octubre de 2016

Mi cuarto patrón: el falso vaquero

El descanso veraniego de mi blog se ha prolongado más de lo previsto. Entre que he cosido poco y que el trabajo (nuevo y bastante abosorbente) y el amor (feliz y también absorbente) me han tenido muy ocupada, lo he tenido abandonado.
Pero el otoño apunta, el calor ya no impide la vida humana y han vuelto mis ganas de coser, así que toca retornar.
Y vuelvo con un patrón propio, el último que hice en mi clase de costura. Por cierto, que mi profe Viki estrena web, que os aconsejo que visitéis.
El patrón es el de pantalón básico, con pernera recta, bolsillos delanteros estilo vaquero y bolsillos traseros de parche. El largo es "para pescar ranas en un río poco profundo". Vamos, que se ve el tobillo, pero aún te lo puedes poner si no vas muy bien depilada.
La tela escogida es la que me sobró de un desastre del año pasado, que ya os conté: una viscosa, pero con apariencia de tela vaquera fina y pequeños lunares amarillos.
Con este patrón, aparte del pantalón en sí, he aprendido a hacer la cremallera delantera con tapeta y he seguido perdiéndole el miedo a los ojales. También he usado unos botones dorados la mar de monos, que le dan un aire aún más vaquero.

Bolsillo trasero en un trasero que resulta ser el mío
Y este es el bolsillo de la cadera. Y la cadera también es la propia
Y para terminar, hagamos el ganso un poquito (esto demuestra que el pantalón es muy cómodo).

Saltando, me paso el día saltando
Y los vecinos mientras tanto
No paran de molestar
Muevo la pierna, muevo el pie, muevo la tibia y el peroné
Muevo la cabeza, muevo el esternón, muevo la cadera siempre que tengo ocasión
Esto está al lado de mi trabajo. Y justo entonces, ha pasado mi jefe. Aún sigo trabajando allí. ¡Jose Mari, eres un santo!

Y para celebrar la vuelta, pasaremos por RUMS, a ver qué se cuece por allí.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Convirtiendo el fracaso en éxito: falda número 10 de Ottobre 5/2014

Me había enamorado de un modelo del Burda 6/2015, el número 118. Un vestido fresco, muy sencillo y largo por los tobillos, que me encanta para el verano.

Modelo 118. Burda 6/2015. Look sacopapas asegurado

Lo malo es que tiene mucho, muchísimo vuelo y para hacerlo se necesitan 3 metros de tela. No tenía ninguna en stock con tantos metros, así que había que esperar a conseguir una baratita. Y esa fue la oportunidad: una tela estilo denim, pero finita, de un material  parecido a la viscosa, azul con lunaritos muy pequeños en amarillo, que compré en las rebajas de Julián López (1,99 el metro, oiga, me la quitan de las manos). Para darle un poco  más de color, elegí para rematar las sisas y el escote una cinta al bies con un dibujo de cachemir lila que compré en Amsterdam hace unos años. De esas cosas que se compran sin saber muy bien cuando vas a usarlas y, mira tú por donde, de pronto te solucionan un remate.

En Amsterdam no solo se fuma, pillines, también hay mercerías.
 El patrón era muy fácil. Tiene una sola pieza que se corta cuatro veces, ya que la parte delantera es exactamente igual que la trasera. En los hombros lleva unos pliegues a modo de pinzas. Y menos mal que era fácil porque cuando cosí las cuatro piezas y me hice una primera prueba me quedé horrorizada: demasiada tela, demasiado vuelo, muy poca mujer. Por decirlo de forma suave; un saco de papas metido por la cabeza me hubiera resultado mucho más favorecedor. Os ahorro las fotos. Se mascaba la tragedia...

Y aquí me tienes, con un vestido cortado y casi 3 metros de tela desperdiciados. Por eso me gusta usar siempre telas baratas, ¡me pasa esto con una tela de 20 euros y me da un patatús! ¡Había que remediarlo, había que salvar algo del naufragio! ¿Intentar reducir y entallar? Imposible, el problema era de la hechura en sí, no de la talla. Me puse a mirar revistas como loca, buscando ideas y, de pronto, dí con la falda Suopursu (modelo nº 10) que me había gustado mucho en la revista Ottobre 5/2014. Como está hecha de 6 godets cortados en curva por abajo, me permitía aprovechar bastante bien la parte inferior de las piezas del vestido.

Patrón salvavidas
La parte superior a lo mejor intento reciclarla en blusita o quizás en un vestido más corto (ya os contaré). Y allá que me fui; corta que te corta y cose que te cose.
La falda original está pensada para hacerla en punto elástico, pero como esta tela no es ni lo uno ni lo otro, le he colocado cremallera por detrás. La misma cinta al bies que pensaba ponerle al vestido la he usado para la cinturilla.
Y como, decididamente, no era mi día y la cremallera me había quedado regular, ¡pues se le coloca un lacito para tapar la parte inferior!
De chapuza a monada

¡Me quedé sin vestido, pero tengo faldita!

Esto es una foto artística. La falda se ve poco, pero la luz queda preciosa

Los peligros de un día de viento y una falda de vuelo


Y, por supuesto, quiero compartir esta bonita experiencia de superación personal con las artistazas de RUMS.