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jueves, 15 de junio de 2017

Coser para las amigas: la falda de lino verde de Maribel

Mi amiga  Maribel --  la dueña de esta falda -- es chic hasta decir "basta" y quedaría preciosa en las fotos, pero dice que no quiere por aquello de la intimidad. Y a mi me encanta y me conmueve que ella piense que por salir aquí la va a ver mucha gente, como si yo tuviera tantísima audiencia. ¡Que yo os aprecio muchísmo a todas las que me leeis, pero soy consciente de que tampoco sois una gran multitud! Aún así, respetando su deseo, solo saldrá la prenda.

Os contaré que coser para alguien tan elegante es una responsabilidad, no creáis. Sabía que tenía que hacer algo simple, pero impecable. Empezamos pensando en un vestido, pero al final "me sacó" dos faldas (¡a pesar de su apariencia amable, es una negociadora durísima!) de las cuales enseñamos ahora solo una que, por fin, tras árdua persecución de casi dos años, he conseguido fotografiar.
Tiene cabeza (y muy buena, por cierto), pero no quiere que salga

La tela es el ya famoso lino verde hoja que habéis visto en  la faldita pantalón que enseñé hace nada,  la falda "Summer in the city" y la blusa Polly. En total, he hecho cuatro prendas de esta tela: dos faldas, una blusa y un pantalón corto. Todo un éxito de mi campaña de aprovechar retales al máximo. Y más si son telas tan fantásticas como esta.

La falda de hoy es un patrón básico de falda con una pequeña variación: dos fondos o tablones, uno en la parte delantera y otro en la trasera que sustituyen a la abertura para darle amplitud a la prenda.
El patrón es la falda nº 2 del Burda Clásicos de 2013 (revista que comentaba aquí). Es una falda recta, con dos pinzas delanteras y dos traseras. Un modelo sin mayor complicación, pero que siempre queda muy bien (ya lo he hecho varias veces y en varias tallas). Normalmente lleva una abertura trasera, pero esta vez se sustituye con los tablones.
El lino se arruga mucho, ya se sabe, pero se ve el tablón trasero y lo bien que se ajusta por detrás

Y para acabar, los detalles de costura que le dan el puntito:

Cinturón y hebilla forrados de la misma tela y cinturilla con trabillas. Esto queda muy, muy profesional

Tapetas decorativas a modo de falsos bolsillos para adornar el delantero.

Como ya habéis visto, la falda queda muy ajustadita y por eso, aunque sea de verano, ha sido necesario ponerle forro. Y como ya es una falda bastante seria, el forro es de un color precioso, entre naranja y salmón. Me encanta poner detalles en las prendas que solo ve quien las lleva puestas. Me parece que es uno de los encantos de llevar una prenda que ha sido pensada solo para tí. Y como es solo para la dueña, el forro no lo enseñamos y se quedará como un secreto entre Maribel y yo, ¡ea!

jueves, 3 de septiembre de 2015

Convirtiendo el fracaso en éxito: falda número 10 de Ottobre 5/2014

Me había enamorado de un modelo del Burda 6/2015, el número 118. Un vestido fresco, muy sencillo y largo por los tobillos, que me encanta para el verano.

Modelo 118. Burda 6/2015. Look sacopapas asegurado

Lo malo es que tiene mucho, muchísimo vuelo y para hacerlo se necesitan 3 metros de tela. No tenía ninguna en stock con tantos metros, así que había que esperar a conseguir una baratita. Y esa fue la oportunidad: una tela estilo denim, pero finita, de un material  parecido a la viscosa, azul con lunaritos muy pequeños en amarillo, que compré en las rebajas de Julián López (1,99 el metro, oiga, me la quitan de las manos). Para darle un poco  más de color, elegí para rematar las sisas y el escote una cinta al bies con un dibujo de cachemir lila que compré en Amsterdam hace unos años. De esas cosas que se compran sin saber muy bien cuando vas a usarlas y, mira tú por donde, de pronto te solucionan un remate.

En Amsterdam no solo se fuma, pillines, también hay mercerías.
 El patrón era muy fácil. Tiene una sola pieza que se corta cuatro veces, ya que la parte delantera es exactamente igual que la trasera. En los hombros lleva unos pliegues a modo de pinzas. Y menos mal que era fácil porque cuando cosí las cuatro piezas y me hice una primera prueba me quedé horrorizada: demasiada tela, demasiado vuelo, muy poca mujer. Por decirlo de forma suave; un saco de papas metido por la cabeza me hubiera resultado mucho más favorecedor. Os ahorro las fotos. Se mascaba la tragedia...

Y aquí me tienes, con un vestido cortado y casi 3 metros de tela desperdiciados. Por eso me gusta usar siempre telas baratas, ¡me pasa esto con una tela de 20 euros y me da un patatús! ¡Había que remediarlo, había que salvar algo del naufragio! ¿Intentar reducir y entallar? Imposible, el problema era de la hechura en sí, no de la talla. Me puse a mirar revistas como loca, buscando ideas y, de pronto, dí con la falda Suopursu (modelo nº 10) que me había gustado mucho en la revista Ottobre 5/2014. Como está hecha de 6 godets cortados en curva por abajo, me permitía aprovechar bastante bien la parte inferior de las piezas del vestido.

Patrón salvavidas
La parte superior a lo mejor intento reciclarla en blusita o quizás en un vestido más corto (ya os contaré). Y allá que me fui; corta que te corta y cose que te cose.
La falda original está pensada para hacerla en punto elástico, pero como esta tela no es ni lo uno ni lo otro, le he colocado cremallera por detrás. La misma cinta al bies que pensaba ponerle al vestido la he usado para la cinturilla.
Y como, decididamente, no era mi día y la cremallera me había quedado regular, ¡pues se le coloca un lacito para tapar la parte inferior!
De chapuza a monada

¡Me quedé sin vestido, pero tengo faldita!

Esto es una foto artística. La falda se ve poco, pero la luz queda preciosa

Los peligros de un día de viento y una falda de vuelo


Y, por supuesto, quiero compartir esta bonita experiencia de superación personal con las artistazas de RUMS.

jueves, 27 de agosto de 2015

El batik y yo. Capítulo 4: quipao negro y burdeos

Si habéis estado por aquí en estos meses, habréis notado que me gusta el batik. Esta tela asiática de algodón estampado y ligeramente encerada me tiene loca. Las auténticas, auténticas están en Indonesia, aunque también las hay en Tailandia. Todo lo que hagas con ella queda bien. Incluso si no haces nada: sólo extender uno de estos maravillosos estampados sobre un sofá o una mesa ya es un triunfo seguro.
Y hete aquí que una amiga fue a Camboya (sí, ya se que tiene premio, pero no me seáis ordinarios) y me trajo una pieza muy bonita de verdadero batik indonesio de motivos florales en negro y burdeos, con toques de marrón y crema.


Y, poseída por la furia oriental, se me ocurrió hacerme un quipao.

La Dalia Azul, en pleno proceso creativo

Para quien no lo sepa, un quipao es el típico vestido chino con escote lateral, cuello mao y botoncitos de esos de pasamanería. Quien quiera una explicación más documentada, puede leer esto. Como no tenía ganas de vestido, lo he hecho en versión blusita.
Las instrucciones las encontré en una página que me gusta mucho: "El baúl de las costureras". Siempre tiene cosas interesantes y muy bien explicadas. El patrón viene de otra página brasileña que acabo de descubrir y que también me parece estupenda: Cortando e Costurando. El patrón venía solo en talla 40, como yo tengo la 36, me tiré un poco a la piscina y lo corté con muy poco margen de costura, pensando que así compensaba la diferencia de tallas. Por pura chiripa, ha quedado bien.
Las tres piezas básicas: espalda, frente y hombro izquierdo
Lo primero, como siempre, es cerrar las pinzas, para que quede mono y bien entallado. Después montamos la parte delantera, colocando el hombro izquierdo bajo la pieza delantera de la derecha cuadrando las señales del patrón. Solo tenemos que coser el trozo que forma la sisa de la manga, ya que el resto es la abertura del escote. De todas formas, una vez lo cuadremos, para no volvernos locas, es muy conveniente sujetar esta pieza con alfileres o hilvanarla.


Lo siguiente es coser los hombros y los laterales. Ojo, si la tela no es elástica hay que dejar una abertura lateral para la cremallera porque os recuerdo que es muy, muy, muy entallado. La cremallera, de unos 30 cm, la podemos colocar justo ahora. Después montamos el cuello, que lleva dos piezas cosidas y entretela y lo cosemos sobre el cuello de la blusa. Finalmente colocamos las mangas. Y hacemos los dobladillos correspondientes y todo eso, que tampoco os lo tengo que decir todo.
Y ya llegamos a los remates, que es lo que le va a dar un aire más chino que el Hiper Oriente a nuestra blusita. En primer lugar, hay que rematar el escote. El patrón trae vistas, pero a mi me parecía más oriental un vivo liso. Escogí el burdeos porque estaba en el estampado, pero contrastaba con el negro dominante.

El vivo le da viveza al escote

Y ahora, hay que ponerle los botones. Estos me encantan y los encontré en la Mercería de la calle Cuna, que además de un nombre muy descriptivo, tiene muchísima variedad en este tipo de adornos. Puedes optar por usarlos de botones de verdad o ponerlos solo como adorno con un broche automático por debajo para mayor comodidad.
Elegante y oliental

Y como chuminada final, ¡una bolita en la cremallera!
El mundo de la pasamanería me conquista

Y este es el resultado:
Sin Dalia dentro

Con Dalia y a lo loco

¡Ni hao para todas las compis de RUMS!

lunes, 17 de agosto de 2015

Coser para las amigas: el vestido número 12 de Ottobre Design 5/2014 en versión primaveral


Hace seis meses no conocía de nada la revista Ottobre Design. Me habló de ella una amiga y la busqué por todas partes sin hallarla. Finalmente me suscribí y ahora resulta que la veo por todas partes: en el kiosko del Corte Inglés, en el de la estación de tren...Las cosas que suelen pasar.
Está fundamentalmente dedicada a patrones infantiles, pero saca dos números al año de ropa de mujer, uno de otoño-invierno y otro de primavera-verano. Puedes suscribirte a la revista entera o solo a estos dos números, que es lo que hice yo.
La revista es finlandesa, pero no os asustéis, porque hay versiones en varios idiomas comprensibles por los que vivimos por debajo del Círculo Polar Ártico, entre ellos español.
Aunque yo, personalmente prefiero el Burda porque trae más cantidad y variedad de diseños, esta revista tiene varios puntos que la hacen muy agradable y una buena compra:
  • Los diseños son todos muy sencillos, con las líneas claras y estructuradas, propias del diseño nórdico.
  • Las prendas son modernas, prácticas, muy ponibles. Y llenas de color.
  • Vienen todas en gran variedad de tallas (de la 36 a la 54).
  • Y, por último, algo que a mi me encanta: las modelos que salen en la revista son también de gran variedad de tallas, colores y edades. Así puedes ver cómo quedan las prendas en cuerpos reales. ¡Resulta tan refrescante ver algo así en una revista femenina!
En el número 5/2014, que es el de mujer de la temporada otoño/invierno 2014/15 venían algunos vestidos con unos cortes muy interesantes. En este caso he hecho el número 12. Un vestido de manga corta un poco caída, ligeramente evasé, con un corte horizontal a la cadera y, lo que más me molaba, unos bolsillos incorporados en el interior de ese mismo corte. Para la dueña, mi amiga Lourdes, lo he entallado ligeramente para que no fuera tan recto, lo escoté un poco y he incorporado unas tapetas en los bolsillos con unos botones en naranja para dar un toque alegre.

¡Parece mentira lo que puede adornar un simple botón!

La manga casi, casi japonesa, pero no
Alegría en naranja. Los bolsillos van en el mismo corte de la cadera.

Las cremalleras están sobrevaloradas. ¡Donde se ponga un buen botón!
El tejido es una fibra en color beige con una especie de brocado en la misma tela y un poco de brillo. No es muy fresca, pero sí muy elegante, así que es un vestido de entretiempo, no de pleno verano. Y sin más, aquí está:

¿Qué hace un vestido finlandés en la primavera sevillana? ¿Qué hace esta chica tan guapa luciendo un vestido de La Dalia?


Elegante, por detrás y por delante.

jueves, 9 de julio de 2015

Falda "Summer in the city"

Para compensar la jeta-camiseta de la semana pasada, esta traigo algo bastante más elaborado. Se trata de la falda #105 que salió en el Burda de agosto del año pasado (8/2014). Me encantan los godets, pero hasta ahora no había encontrado una tela que me gustara para hacerla. Y entonces me compré un lino verde maravilloso, con el que ya me hice el Polly top de ByHand London (podéis verlo aquí).
Y aquí tenéis musica ambiental.
Quería hacerle una falda a conjunto y este patrón era ideal para esa tela, ya que tiene la suficiente caída para que el godet quede airoso. Por cierto, que yo siempre he llamado godet o nesga a este tipo de piezas, pero la RAE solo admite esta última.
La hechura, para que la veáis bien, es esta:


Foto de Burdastyle.com

Es una falda ligeramente evasé, con dos godets muy amplios en el lateral. La gracia está en dos detalles:
  • Una sola pinza trasera, en el lado contrario al godet, que hace que la falda ajuste bien.
  • La parte de arriba del godet es cuadrada, no triangular. Es más difícil de montar y coser (yo sudé tinta), pero después ajusta perfectamente a la cadera.
Lleva una cremallera invisible y me apetecía el dobladillo sin rematar, así que un zigzag y a correr con las hilachas la viento, que queda más rústico. La cinturilla la rematé con cinta de falla.
La falla no falla (sí el chiste es malo, pero no he podido resistirlo)

Esto lo hago yo y parezco fullera, lo hace Bimba y Lola y os cascan 200 eurazos

Y aquí estoy yo, la Mujer de Verde:
 ¡Qué bonita vista! El otro monumento es la Giralda, claro que sí

¡Y esto va a RUMS de cabeza!

jueves, 2 de julio de 2015

Camisetas "tuneadas" III: La jeta-camiseta

A quienes sigan a El Comidista, el concepto de "jetapostre" les será familiar. Pueden verse ejemplos aquí y aquí.
Pues bien, os anuncio que acabo de crear la "jeta costura" o, en este caso, la "jeta-camiseta". Podríamos definir este novedoso concepto como la labor de costura que se hace en dos patadas, pero que queda tan monísima que podemos quedarnos con el personal diciendo que nos ha costado muchísimo trabajo. También podemos tirarnos el pegote creativo en plan "la idea vino a mí después de ver la última colección otoño-invierno de Raf Simons" (o de Marni, o de Comme des Garçons o de cualquier otra firma carísima y mega vanguardista). Si preferimos sonar más poéticas y menos frívolas, podemos hablar de inspiradores atardeceres en la playa o campos de amapolas en flor.
Pero vamos al lío. Como soy una especie de urraquilla que no tira nada, tengo un millón de retales, que guardo para un "porsiaca". Y mira por donde, me sobró un cuadrado de buen tamaño de una tela tailandesa, la primera que les había comprado a los amigos de T-las del mundo y se me ocurrió pegarla en una camiseta. Así nació este concepto que he aplicado después en múltiples ocasiones.
Lo único que hay que hacer es medir la camiseta, medir la tela y coserla con punto zigzag muy tupido (largo de punto al mínimo, ancho de punto, si la máquina lo tiene, al 1-2). Después se recortan las rebabillas con mucho cuidado de no meter un piquete y cargarte la camiseta (lo advierto porque me ha pasado) y ya está. De los chinos al diseño más actual en un ratito.

Materiales:
  • Camiseta lisa de los chinos o del Lefties, por ejemplo. La satisfacción es mayor si cabe si encima la camiseta te ha costado dos duros.
  • Trozo de tela que tengas perdido por un cajón. Si el color le va bien a la camiseta, mejor, si no, dices que buscabas un diseño rupturista y en paz.
  • Hilo a tono.
  • Caradura para decir luego que te ha costado muchísimo trabajo y que has pensado muchísimo en el diseño.

Verde y morado, combinación ganadora


Esta puedes decir que te inspiraste en "Los Girasoles" de Van Gogh y quedas como una reina
Pueden hacerse variantes con la misma técnica, como esta jeta-bolsa, con un trozo de loneta y un recorte de una camiseta vieja.

La técnica. Zigzag, recortar y listo.

¡Soy Super Coco y estoy pegado en una bolsa!


Se que no podré engañar facilmente a las chicas de RUMS, que son todas expertas costureras, pero, como se trata de echarle cara, ¡voy a intentarlo!

viernes, 29 de mayo de 2015

El batik y yo. Capítulo 3: De Finlandia a Indonesia en un solo vestido

Mi romance con el batik no se acaba, nos amamos y nos somos fieles hasta que el frío del invierno nos separe. Pero hasta entonces, nos quedan por lucir muchos vestidos FFF (Fácil, Fresquito y Favorecedor y en inglés añadimos dos "Fs" más: Fucking Fabulous).

Materiales:
  • Tela de batik indonesio: 2 x1,10 metros. Sobró solo un trocito del lateral,  justo el que usé para hacer las mangas, ya que el vestido lleva mucho vuelo
  • Tela de punto de camiseta en algodón negro: 0,50 x 1,50 metros.
  • Hilo a tono.
  • Revista Ottobre Design 2/2015. La revista es la parte finlandesa del asunto.
Técnicas
  • Costura a máquina simple
  • Costura a máquina en zigzag para el sobrehilado
  • Remate a mano de la tira al bies del cuello.
Como siempre, la maravillosa tela viene de la mismísima Indonesia, de manos de T-las del Mundo. Algodón 100% de muchísima calidad y unos estampados espectaculares. Mi amiga Lola, que ya conocéis por su famosa camiseta flamenca, escogió una muy vistosa, con un estampado de flores verdes sobre fondo negro y  justo antes de que empezara la temporada de verano, encontré un hueco para hacerle un vestido.
Como casi todas las telas de esta tipo, lleva una cenefa inferior, así que hay que cortarla a lo ancho, no a lo largo y con el ancho solo daba para la falda del vestido. Por eso el cuerpo está hecho de punto de camiseta en negro. Para las mangas he aprovechado la cenefa lateral de la tela.
Manga florida
Tablas, tablas y más tablas

El patrón del cuerpo está sacado de la revista Ottobre nº 2/2015 (es justo el vestido de la portada y el modelo nº 6 que podéis ver aquí). El vestido original lleva una doble falda muy airosa, que haré en alguna ocasión, pero no había suficiente tela y además, al llevar un corte oblicuo, se perdía parte del estampado.  La falda está cortada en cuadrado para aprovechar al máximo la tela y va tableada. Ni el bajo ni las mangas necesitan dobladillo, ya que se aprovecha el orillo de la tela. 

El escote lleva un remate de bies de la misma tela, realizado con mi técnica favorita, que podéis aprender aquí.

¡Y aquí está la bella protagonista del reportaje!


 Mi súpermodelo: Lola Falantes. ¡Es fácil coser para chicas así!

Fotos: La Dalia Azul

jueves, 21 de mayo de 2015

El Batik y yo. Capítulo 2: Vestido recto de batik indonesio

Sigue mi historia de amor (correspondido) con el batik. En esta ocasión, es batik indonesio, traído de lejanas y tropicales tierras, como no, por nuestros fabric dealers favoritos: T-las del Mundo .
El estampado consiste en motivos geométricos en azul, negro y dorado, dispuestos en franjas horizontales, por eso me parecía una pena cortarla mucho (y además estaba floja ese día, ¡qué diantres!) así que lo suyo era un vestido totalmente recto, estilo túnica, que hiciera lucir bien los colores y formas. Y al ser suelto es muy fresquito, a pesar de tener manga. El patrón es el vestido nº 124 del Burdastyle 11/2013, que podéis ver aquí. ¿Qué se parece como un huevo a una castaña? ¡Pues no! He abierto el escote, que era muy cerrado para un vestido de verano y he acortado las mangas. Bueno, también lo he entallado un poco porque era demasiado recto ¡pero el resto es igualito!

Enamoradita del batik
 
La tela es muy fácil de cortar y coser y, a pesar de ser de algodón 100%, no se arruga casi nada. El estampado va en horizontal, lo que te obliga a cortar a contrahilo. Los orillos se aprovechan para no tener que hacer dobladillos ni en el bajo ni en las mangas y hacer aún menos cortes al estampado. El paraíso de las vagas como yo, vamos. Para compensar tanta indolencia, el remate del cuello lo hice con bies de la misma tela y lo rematé a mano, hala, para que no se diga. Corté la cinta al bies con esta técnica estupenda y facilísima que me enseño una de mis blogueras americanas favoritas: The Scientific Seamstress. 

Ni un solo dobladillo. El colmo de la flojera.


Materiales:
  • Tela de batik indonesio: 2 x1,10 metros. Con la talla 36 sobra un trozo bastante grande, más o menos 75 cm.
  • Hilo a tono.
  • Revista Burdastyle 11/2013
Técnicas
  • Costura a máquina simple
  • Costura a máquina en zigzag para el sobrehilado
  • Remate a mano de la tira al bies del cuello.
¡Y ahora, a lucirlo, que ya es tiempo!

jueves, 7 de mayo de 2015

Camisetas "tuneadas" II. La camiseta de Lola

Después de hacerme un vestido de verano, que ya comentaré, me había sobrado un buen trozo de tela: algodón de un rojo intenso con estampado azul y blanco. Mi amiga Lola me había dado una camiseta azul marino para que se la personalizara, así que llamé a la musa, ella me susurró al oido "lunares y volantes" y como estamos en plena época de ferias y demás eventos folclóricos, se me ocurrió "aflamencarla".
Y manos a la obra, recorté unos círculos de tela de distintos tamaños para hacer lunares. Se pueden hacer fácilmente usando un vaso o un bote. Puse tres en el frente de la camiseta y dos en la espalda y los apliqué con punto zigzag muy tupido, recortando luego los bordes.
Había que poner volantes en las mangas, claro está. Los hice de capa, midiendo la manga y aplicando la fórmula clásica de la longitud de la circunferencia L=2"pi"r (no me sale el símbolo de "pí" en el teclado, que mis amigas matemáticas no se estremezcan de horror, por favor).  En realidad es como hacer una falda de capa, pero en pequeñito. Todo esto está muy bien explicado en el blog Aprendiz de Cosplayer. También hay una aplicación para hacer los cálculos automáticamente en la página de ByHand London, pero básicamente es r=L/2"pi".  O sea, la longitud de la circunferencia partida por 6,3 (más o menos, pido perdón de nuevo a las amigas matemáticas). En mi caso eran 20 cm, entre 6,30, que sale aproximadamente 3,2 cm. Eso es el radio del círculo interior. Se traza sobre la tela y después, desde el mismo centro, se traza otro con el largo que le queramos dar al volante. Yo le dí unos 10 cm más. Al cortarlo nos quedará una rosquilla, que al aplicarla a la manga nos dará un vuelo muy gracioso. El volante se aplica a la manga derecho con derecho y con una costura normal.
La manga la corté un poco, para que el volante quedara a medio brazo y no resultara incomoda, por ejemplo, para comer o escribir.
Y este es el resultado:

Si queréis verla con más detalle, aquí una pequeña presentación realizada en PhotoPeach (fotos:  Lola Falantes)
Camisetas "tuneadas" II. La camiseta flamenca. on PhotoPeach.

jueves, 30 de abril de 2015

Camisetas "tuneadas"

Hace un par de años me hice un vestido con una tela de algodón muy vistosa. Por cierto, que el vestido apareció en el Burda y todo, pero eso ya lo contaré otro día. El caso es que me sobró tela y el motivo era tan bonito que se me ocurrió usarlo para decorar camisetas.
Y este es el resultado:
Lourdes en modo primaveral
Lourdes en modo primaveral
El motivo se aplica con un zigzag muy tupido, poniendo el largo de punto al mínimo y el ancho de punto, si la máquina lo tiene, al 1. Después recortas las rebabillas que hayan quedado con mucho cuidado y ya está. En un rato, transformas una camiseta normal de algodón en una prenda exclusiva. El mismo motivo sobre una camiseta negra  también queda muy bien.

Las aplicaciones de tela en camisetas lisas son un buena opción para aprovechar retales, son fáciles y rápidas de hacer y quedan fenomenal. Os iré enseñando más ideas para lucir en primavera-verano.

 Foto y súper modelo: Lourdes García