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jueves, 7 de febrero de 2019

Traslado de pinzas del pecho al cuello: una transformación fácil y resultona

Después de un mes de locura japonesa hay que abordar cositas más fáciles, que las vidas y las cabezas no dan para más. 
Y hete aquí que he estado haciendo un top de lo más simple del mundo: recto y pinzas en el pecho.  La tela, eso sí, es rarilla (ya os hablaré de ella en otra ocasión) así que he decidido hacer un traslado de pinzas del pecho al escote. Es una transformación facilísima, pero le da a la prenda un aspecto menos convencional.
La magia de las pinzas
Tela extraña pero molona
Y paso a explicar. Partimos de nuestro patrón base recto con su pinza en el pecho "detodalavidadedios". Lo primero, trazamos una línea desde el cuello hasta el punto pecho, a nuestro gusto. Desde ahí trazaremos nuestra nueva pinza.

Corté la pinza antes de hacer la foto, pero se ve bien la línea (eso espero)
Luego recortamos la pinza del pecho por un lado, justo hasta el vértice. Y recortamos también la línea que habíamos trazado desde el cuello.
Cortamos con mucho cuidado la pinza del pecho
Et, voilá! Ya tenemos nuestra pinza del cuello

Y el efecto es chulísimo, para el poquísimo trabajo que da.
Curioso efecto
La costura vista ayuda a fijar la pinza y además queda muy decorativa. Lleva solo una manga porque aún no está terminado, no porque me haya vuelto loca vanguardista

Y hablando de trabajar poco, hasta aquí la entrada de hoy, ¡corta, pero útil y sabrosa!

viernes, 4 de enero de 2019

Costuras invernales: gorras de retales con el patrón Finch

La Dalia retorna, cual ave fénix o estrella del rock de los 60 que hace un recopilatorio...Y lo hace con una costura invernal y resultona.

Hace dos inviernos perdí mi gorra favorita. Era la típica gorra inglesa, pero hecha a modo de patchwork con trozos de telas invernales y muy coloridas. Qué pena me dió. Por eso no paré hasta encontrar un patrón que me convenciera. El primero que encontré fue este de Waffle Patterns, que es gratuito y está bastante bien, pero no me acababa de gustar el resultado. Por fin, encontré el de Elsewhen Millinery, que me pareció bonito y fácil (es de pago, pero vale la pena). He de decir que el patrón está muy bien explicado (en inglés, eso sí), viene en muchas tallas y si aún tienes dudas, la dueña de la tienda te las resuelve por correo electrónico. Es amabilísima.
Otra gran ventaja de esta gorra es que te permite aprovechar retales.

Persiguiendo la inspiración

¿Quedará bien esta combinación?
¿O mejor esta?
Es la parte más divertida del proceso (y bastante entretenida). Sacas todos tus retales de invierno, ves las piezas y te pones a imaginar como quedarán los colores unos con otros. ¡A veces te puedes sorprender con combinaciones de colores que nunca hubieras pensado!

Un briconsejo: las piezas frontales y la visera  son las que más se ven y las que encuadran la cara, así que hay que escoger un color que le siente muy bien a la dueña. También es muy aconsejable que estas piezas sean de la misma tela o al menos de colores similares.

Y hablando de texturas, para que la gorra quede bien es fundamental la entretela. Pero ya llegaremos a eso.

Una vez decididas las telas, tendrás que comprobar, claro, si tienes suficiente para cortar cada pieza  y luego ponerte manos a la obra con el patrón. Acabarás con un bonito mosaico de piezas de colorines.

El patrón trae piezas distintas para el lado izquierdo y el derecho. Son simétricas y pueden cortarse dobladas pero, al ser tantas piezas pequeñas y de distintas telas, es más cómodo y menos lioso tener patrones diferentes para cada lado.
Por supuesto, se puede hacer todo de una sola tela pero es MUCHO MENOS divertido.

El siguiente y muy importante paso es poner entretela en todas las piezas, menos la visera (ahora os cuento por qué no). Si la gorra va a ser de verano o no va a forrarse, no es necesario, pero la verdad es que queda mucho más armada y solida si se hace. Puede usarse entretela normal, adhesiva por una cara.
Para la visera, la mejor opción es coger una gorra tipo baseball vieja, sacarle el plástico duro que lleva en la visera y cortarlo según el patrón, pero sin márgenes de costura.
Bueno, pues ya tenemos todo cortado, entretelado y listo para coser. Empezamos por la corona, que tiene...
tres piezas en el centro

y dos laterales
Tras cada paso, por supuesto, planchar las costuras y recortarlas un poco.
Tal que así (o mejor)

Luego montamos los laterales.


Todo encaja

A estas alturas, podemos hacer dos cosas con el forro: cortar todas las piezas pequeñitas igual que la gorra o coger estas tres piezas ya cosidas y usarlas como patrón para cortar el forro. Yo, como costurera vaga que soy, he optado por lo segundo.
Una vez cortado el forro, cosemos primero las dos piezas laterales entre sí y luego ensamblamos esta pieza circular con la corona. Hay que señalar los centros de la pieza superior y hacer que coincidan con las costuras centrales. Y ya tenemos algo así:

Esto ya va tomando forma
Llega el momento de probarse. La gorra debe quedar un poco holgada, pero si vemos que queda demasiado, ahora es el momento de reducirla un poco por la costura trasera. También podremos reducir un poco cuando coloquemos la cinta, pero si queda encajada ya ahora, mucho mejor.
A continuación toca coser las dos piezas  de la visera derecho con derecho, darles la vuelta (recortar costuras, planchar, etc.).  Por último, metemos el relleno de plástico que ya hemos preparado. Si queda muy justo y no deja margen para coser, lo recortamos más. Es preferible que quede un poco pequeño, que después no se nota, a que quede grande y nos dificulte la costura o nos carguemos la aguja de la máquina.
Colocamos el forro encajando bien. Tenemos dos opciones: coser primero el forro y luego colocar la visera o coser todo junto. Os aviso que coser la visera no es fácil, así que no os desaniméis si os cuesta.
Yo, personalmente, prefiero coser todo del tirón ya que la visera es bastante difícil de manipular y eso te ahorra una costura. Antes de rematar del todo, acordaos de probar de nuevo la gorra y ajustar la cinta si es necesario porque ajustarla después os digo yo que es una pesadilla.
Ahora cosemos la cinta por fuera y por el borde superior, ya que luego la remeteremos por dentro. Tendremos muchos cuidado de pillar la cinta, el forro y la visera todo junto. Remetemos la cinta, planchamos una vez más (¡ya es la última!) y, por último, cosemos a mano con puntada invisible el borde inferior de la cinta.


Y ya está. Ya está la gorra ajustada, forrada y monísima.  Aquí varios ejemplos.


Ajustada por detrás

Y colorida por delante

Lola y su gorra con frente rojo


María José llevando su gorra de tonos morados y rosas por sitios internacionales
 Aqui veis un ejemplo del modelo hecho en una sola tela. Bonito, pero más discreto.

Sol y frío en la plaza del Museo.

 Y esto es todo, amigas. Espero coger el ritmo de nuevo ¡que tengo muchas, muchas cosas entre manos para enseñaros!

jueves, 23 de marzo de 2017

Modificando patrones básicos: Falda "Soy vaquera porque el mundo me ha hecho así"

El nombre de la falda está inspirado en la celebérrima canción de Jeanette, claro está.



Y como la misma Jeanette (léase Yanete o Yanet) parece sosota, pero es más interesante de lo que pudiera parecer.
En primer lugar, es una prenda básica, que eso siempre está bien. Una falda estilo vaquero de pana marrón que pega con casi todo y puede usarse tanto para trabajar como para salir, dependiendo lo que te pongas por arriba y por debajo (y me refiero a los zapatos, malpensados).
Tiene los típicos detalles de las prendas vaqueras: bolsillos traseros de parche, costuras decorativas dobles, trabillas para el cinturón y cremallera metálica con tapeta. Y un botón poco vaquero pero muy bonito.
Este botón es la caña
Bolsillo trasero


Bolsillos delanteros, trabillas y tapeta
Canesú trasero. Ahora veréis lo bien que se ajusta al culete

Almendro en flor y la Dalia estrenando falda
He usado mi propio patrón de falda básica, haciendo una pequeña modificación. He sustituido las pinzas delanteras por bolsillos a la cadera y las pinzas traseras por un canesú triangular. Los bolsillos ya los había hecho antes, pero el canesú es la primera vez que lo hago y me ha gustado mucho el resultado, la falda se ajusta mucho mejor por detrás.

Aquí se ve lo bien que queda el canesú trasero. Y también una hilacha que se me ha olvidado cortar

Esta última me la hicieron a traición, pero no ha quedado mal
Y con esta faldita,  me voy a RUMS a ver qué hay por allí.

jueves, 2 de febrero de 2017

Revistas que me compro (y algunas que no): revistas inglesas de costura

En Londres se pueden hacer muchas cosas. Y unas de las cosas que se pueden hacer es comprar revistas de todo tipo, incluidas de costura.
La cantidad es apabullante. En un kiosko de aeropuerto encontré siete revistas distintas, solo de costura en general, sin contar las dedicadas al patchwork. Y de punto, crochet y manualidades varias ni te cuento.
Las de costura están en la segunda fila, pero son un montón
La primera diferencia notable, al menos en las que yo he visto, es que son revistas de costura, no de patrones. Esto quiere decir que los patrones, que los hay, no son los primordial del contenido.
Parece haber dos modalidades de patrón: en formato separata, que viene en un sobre a modo de regalo con la revista y algunos modelos te los puedes descargar de internet si te interesan e imprimirlos tú misma. No soy muy fan de las hojas inmensas de patrones, tan incómodas de manejar, pero tampoco de tener que poner el papel, la tinta y la impresora, después de haber pagado ya por la revista. Bien es cierto que esto te permite imprimir solo lo que realmente te apetezca.
El resto no se limita, como las revistas de patrones, a mostrar fotos de los modelos. Hay artículos sobre distintas técnicas, preguntas de los lectores, reportajes sobre diversos temas costuriles, etc. y muchos, muchos anuncios. Tal vez demasiados, aunque eso es un mal de todas las revistas hoy en día, no solo de las de costura.
Otra diferencia es que no viene solo ropa, sino también cosas para la casa, muñecos y otras cucadas costuriles. Todo muy british, la verdad.
Os enseño primero las que no me compré, para que veais la variedad.


Mundo costuril

Coser fácil y rápido ( o Cose fácil y rápido, que en inglés se dice igual)
Hilos

Puntada
Y ahora las que sí.

Leyendo Sew en una cafetería modernilla ¿se puede ser más cool?

Dressmaker, también con patrones de regalo

Los patrones que traen de regalo las revistas, están hechos con la más cateta elección de telas posible. Y mira que el Burda ya bate records en eso. Al fin y al cabo, son ingleses, qué se podía esperar. Sin embargo, los patrones son básicos bastante aprovechables y seguramente acabaré usándolos en alguna ocasión.

Si consigues olvidarte de las telas, los patrones son apañados

Algunas de las secciones son graciosas, como el concurso de "Costurera del año", con sus diversas modalidades.
Molaría presentarse al apartado de "Vintage"
Como ya comentaba más arriba, no solo hay ropa, tambien chuminadas varias, con ese típico toque cursi, tan british.
¿Qué pasa corazones?
¿Hay algo más inglés que un colador para el té bordado a punto de cruz?

Un detalle que me gusta mucho es que tiene muchísima publicidad local. Es gracioso ver los anuncios de las mercerías y las tiendas de lanas de los pueblecitos ingleses.
Compre en su pueblo, oiga

¡Y mi sección favorita es el consultorio! ¿Quién no ha soñado con poder preguntarle todas sus grandes dudas costuriles a una experta? ¡The Sewing Detective tiene respuesta a todos tus problemas de costura!
Me llamo Lorna Knight (sí, como Michael Knight, el del Coche Fantástico) y estoy aquí para resolver todas tus dudas
En resumen, que no tienen un gran interés pero me las he comprado por curiosidad, por distraerme en la terrible espera aeroportuaria y porque, qué demonios, ¡me apetecía darme pisto con mis revistas internacionales!

jueves, 20 de octubre de 2016

Revistas que me compro: La Maison Victor, mayo - junio 2016

No me acuerdo muy bien como descubrí esta revista, pero sí que sé que en España la vende Coser Cosas, por si queréis echar un vistazo. También tienen página propia en flamenco, alemán y, gracias a dios, francés.
Me gustó el aire muy, muy francés de los modelos (aunque la revista sea belga y presuma de ello). Para probar, me compré el número de mayo-junio (es bimestral) porque vi un par de vestidos en portada que me llamaron mucho. Además el diseño y la maquetación de la revista me parecía diferente y muy chulo.
La primera diferencia es que es muy gordita y con buen papel. Más un libro que una revista. Trae muchos menos modelos que otras, pero cada modelo viene con muchas fotos, aparte de sugerencias de telas (que también venden ellos), como combinarlos con otras prendas, etc. 
Un bonito diseño para el sumario. Los modelos en un golpe de vista.
Otra gran diferencia es que las instrucciones son DETALLADÍSIMAS. Y lo pongo con mayúsculas y negrita para que os lo creáis de verdad. Yo, teniendo una idea muy somera de francés, solo con las ilustraciones me entero perfectamente (o es que soy muy lista, que también).
Paso a paso y con gran detalle
Esto sí que es una buena explicación
Los modelos son sencillos, pero con eso indefinible que se suele llamar "chic". La mayor parte son modelos de mujer, hay algunos de niño y niña y una camisa de hombre. Ah, y también uno de punto para las tricotadoras.
Mis favoritos son estos:
Este jamás lo haría como mono, pero el cuerpo tiene un escote fabuloso y mi idea es hacerlo como vestido
Vestido elegantísimo y muy ponible. El verano que viene, caerá.

Este cae en cuanto vea una tela de punto que me guste

Blusa básica para el verano.
Los patrones vienen en un suplemento interior muy bien editado y son fáciles de copiar, ya que vienen pocos patrones por hoja y muy bien indicados.


El resto de los modelos no me gustan tanto, pero todos van en la misma línea: sencillos y elegantes, con un punto pijo, pero no cursi y con detalles de costura bonitos y curiosos.
Un modelo de niña
Un modelo de niño
El modelo de hombre (me refiero a la camisa, el chico no es mi "modelo" preferido, aunque no está mal)
La revista, como veis, me ha gustado, aunque reconozco que no he hecho nada aún. Pero no ha sido por falta de ganas, sino porque este verano he cosido poquísimo. Estoy más que contenta con la inversión en la revista y estoy segura de que el verano que viene le sacaré mucho partido. Sí he copiado un par de patrones y me da la impresión  de que las tallas son ajustadas. En algunos modelos viene de la 30 a la 48 y en otros de las 32 a la 48. Yo, que soy de talla pequeña, creo que voy a agradecer este tallaje, después de hartarme de reducir las tallas de Ottobre y Burda (incluso las más pequeñas). En todo caso, ya os contaré la experiencia en cuanto cosa algo de esta nueva revista. De momento, la impresión es muy buena, el único inconveniente es que no atienden suscripciones ni envíos de números sueltos fuera de su ámbito (Benelux, Francia y Alemania). En España, como ya os decía, solo la vende, que yo sepa,  "Coser cosas" .
Ah, y otro inconveniente importante es que, como es tan chic y tan elegante, no se presta a tanto cachondeo como el Burda. Conclusión: para el "despelleje" el Burda es el mejor.