Mostrando entradas con la etiqueta #bag. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #bag. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de julio de 2015

Mochilas con tela japonesa

Nada tan práctico como una buena mochilita. Y si encima es de tela y no pesa nada y además tiene un adorno de una preciosa tela japonesa de Zález, pues mejor que mejor. A ver si a las compis de RUMS les gusta.
¿Qué hace falta para esta maravilla?

- Loneta, más o menos medio metro de ancho 1.50.
- Forro, lo mismito.
- Entretela, unos 40 cm.
- Tela japonesa. Un fat quarter da para el adorno, el bolsillo interior y sobra un cachito para hacer un bolsito pequeño o algo así.
- Cremallera de 40 cm.

Opcional:
-  Un trocito de piel artificial para adornar las esquinas.

Aquí la trasera. Un rectángulo de loneta, yo lo suelo hacer de 40 x 35 cm, más o menos:


La delantera tiene medidas un poco mayores porque hay que cortarla en dos piezas para encajar la cremallera:

Y el adorno de tela japo tiene las mismas medidas que la parte inferior del delantero. Cortamos también el bolsillito interior:


Y las asas y los agarres laterales van en loneta o se pueden hacer con una cinta especial.
Ángulos agudos
La cremallera puede ir en el color de la loneta, en el de la tela de adorno  o en otro color que contraste. Si queremos añadir unas esquinitas de piel artificial, quedan muy monas y le dan un aire profesional al asunto:
Homenaje costurero a Kandinski

¡Ah, nos falta el forro! Lleva las mismas piezas que el cuerpo de la mochila, claro.
Composición en verde
Cosemos primero las tiras de las asas y las tiritas pequeñas para el agarre. Procedimiento habitual: coser del revés, dar la vuelta, planchar, volver a coser por los laterales.

A las piezas de loneta les habremos puesto la entretela, para darles cuerpo. También hemos cosido la parte de tela japonesa a la parte inferior delantera de la mochila. Cosemos la cremallera en las piezas delanteras y las esquinitas en la pieza trasera.
Y ahora hay que montar la mochila, metiendo ya las asas, que se cosen arriba y los agarres, que se cosen en el lateral inferior. Se cose, se vuelve del derecho y se plancha. 
Agarre inferior
Asas

Y ahora vamos con el forro. Primero cosemos el bolsillito interior. Lo hemos rematado con cinta al bies, pero también se le puede hacer un dobladillo simple. Después hacemos como con el cuerpo, pero no tenemos que volver del derecho porque lo meteremos dentro de la mochila revés con revés.

Dicho y hecho, colocamos bien el forro y lo cosemos al cuerpo justo al lado de la cremallera
Y...tachaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnnnnnnn
Delicado verde porcelana

Y más, que este modelo ha tenido gran éxito y a todas las amigas y parientas se les antoja:
Abanicos dorados sobre lila
Hojas otoñales
Mochilas para toda la familia

lunes, 25 de mayo de 2015

Funda para acuarelas

El otoño pasado, ojeando el  Country Living (o el Country Life, a mí me parecen iguales) que había comprado en Londres por encargo de una amiga, vi una bolsa de tela para llevar las acuarelas, pinceles y demás bien ordenaditos. Como tengo un amigo acuarelista, se me ocurrió intentar hacerle una parecida y quedar como una reina (de la costura). Este tipo de fundas, según se hagan los compartimentos, pueden servir para mil cosas: brochas y pinceles de maquillaje, joyas y bisutería, tu colección de bolígrafos, los escalpelos de Jack el Destripador, etc.
El primer paso es determinar cuántos compartimentos necesitamos y definir las medidas de cada uno. En este caso hacían falta dos un poco mayores para la caja de acuarelas y la libreta y algunos más pequeños para pinceles, lápiz, rotulador y todas esas cosas que llevan los artistas y que los simples mortales no podemos ni imaginar. Y un compartimento extra para imprevistos (por ejemplo, un paquete de pañuelos por si el artista se resfría intentando captar la esencia de la naturaleza). 
Cuando ya sabemos cuántos compartimentos necesitamos, medimos los objetos que queremos guardar de ancho, de profundidad y también de alto. 
Las medidas de la bolsa serán:
  • Alto de la base: el del objeto mayor, más unos 3-4 cm.
  • Ancho de la base: la suma de los anchos de todos los objetos, más un margen por cada lado de 1,5 cm.
  • Tira para los compartimentos: suma del ancho y profundidad de todos los objetos, más una holgura de un cm aproximadamente para cada uno.
  • Solapa superior: el mismo alto de la base y el ancho de la base menos unos 10 cm (va centrada y se dejan 5 cm por cada lado).
A todas estas medidas les añadiremos también los márgenes de costura alrededor (1,5 cm).

Materiales
  • Loneta para el exterior y la tira de los compartimentos.
  • Tela más fina para el forro.
  • Cinta y un trozo de velcro para el cierre.
  • Cinta al bies para rematar (opcional).
Yo he usado una loneta con la imagen de un mapa antiguo de Nueva York para el exterior y los compartimentos y una tela japonesa de algodón comprada en Zález con el clásico motivo de ondas para el forro.

Una vez cortadas las piezas, el montaje es sencillo:
  1. Se cosen las piezas de la base (exterior y forro) derecho con derecho, salvo la parte de arriba. En el centro de uno de los laterales, se cose la tira que servirá de cierre. En el centro del mismo lateral, se cose el velcro, cuidando de que encaje con la cinta de cierre.
  2. Se cosen igual las piezas de la solapa superior, dejando en este caso la parte de abajo sin coser. Se recortan las esquinas de ambas y se vuelven. Se plancha todo bien.
  3. Se coloca la parte inferior de la pestaña en la parte superior de la base, que ha quedado sin coser. Se doblan los margenes de costura hacia dentro, se planchan para mayor facilidad y se cose por encima.
  4. Se rematan los bordes de la tira para los compartimentos. Si la tela es gordita, mejor con una cinta al bies, si es fina, puede hacerse un pequeño dobladillo.
  5. Se coloca la tira para los compartimentos según las medidas de los objetos. Es conveniente colocar en el centro uno de los objetos más grandes para que después resulte cómodo doblar la bolsa. Prendemos la tira con alfileres o hilvanes y probamos los objetos para comprobar que caben bien y que se meten y sacan con comodidad. Cosemos los compartimentos con costuras verticales, reforzando con puntadas al revés las partes de arriba y de abajo. Después de coser cada compartimento, cosemos la parte inferior.
Y así queda:
Por fuera. Parece un delantal, pero no.


Por dentro


Los instrumentos del duro oficio de acuarelista


Bolsa doblada. Todo listo para cuando sople la musa.
Fotografías: Ricardo de Castro y Tere Conde.