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jueves, 3 de septiembre de 2015

Convirtiendo el fracaso en éxito: falda número 10 de Ottobre 5/2014

Me había enamorado de un modelo del Burda 6/2015, el número 118. Un vestido fresco, muy sencillo y largo por los tobillos, que me encanta para el verano.

Modelo 118. Burda 6/2015. Look sacopapas asegurado

Lo malo es que tiene mucho, muchísimo vuelo y para hacerlo se necesitan 3 metros de tela. No tenía ninguna en stock con tantos metros, así que había que esperar a conseguir una baratita. Y esa fue la oportunidad: una tela estilo denim, pero finita, de un material  parecido a la viscosa, azul con lunaritos muy pequeños en amarillo, que compré en las rebajas de Julián López (1,99 el metro, oiga, me la quitan de las manos). Para darle un poco  más de color, elegí para rematar las sisas y el escote una cinta al bies con un dibujo de cachemir lila que compré en Amsterdam hace unos años. De esas cosas que se compran sin saber muy bien cuando vas a usarlas y, mira tú por donde, de pronto te solucionan un remate.

En Amsterdam no solo se fuma, pillines, también hay mercerías.
 El patrón era muy fácil. Tiene una sola pieza que se corta cuatro veces, ya que la parte delantera es exactamente igual que la trasera. En los hombros lleva unos pliegues a modo de pinzas. Y menos mal que era fácil porque cuando cosí las cuatro piezas y me hice una primera prueba me quedé horrorizada: demasiada tela, demasiado vuelo, muy poca mujer. Por decirlo de forma suave; un saco de papas metido por la cabeza me hubiera resultado mucho más favorecedor. Os ahorro las fotos. Se mascaba la tragedia...

Y aquí me tienes, con un vestido cortado y casi 3 metros de tela desperdiciados. Por eso me gusta usar siempre telas baratas, ¡me pasa esto con una tela de 20 euros y me da un patatús! ¡Había que remediarlo, había que salvar algo del naufragio! ¿Intentar reducir y entallar? Imposible, el problema era de la hechura en sí, no de la talla. Me puse a mirar revistas como loca, buscando ideas y, de pronto, dí con la falda Suopursu (modelo nº 10) que me había gustado mucho en la revista Ottobre 5/2014. Como está hecha de 6 godets cortados en curva por abajo, me permitía aprovechar bastante bien la parte inferior de las piezas del vestido.

Patrón salvavidas
La parte superior a lo mejor intento reciclarla en blusita o quizás en un vestido más corto (ya os contaré). Y allá que me fui; corta que te corta y cose que te cose.
La falda original está pensada para hacerla en punto elástico, pero como esta tela no es ni lo uno ni lo otro, le he colocado cremallera por detrás. La misma cinta al bies que pensaba ponerle al vestido la he usado para la cinturilla.
Y como, decididamente, no era mi día y la cremallera me había quedado regular, ¡pues se le coloca un lacito para tapar la parte inferior!
De chapuza a monada

¡Me quedé sin vestido, pero tengo faldita!

Esto es una foto artística. La falda se ve poco, pero la luz queda preciosa

Los peligros de un día de viento y una falda de vuelo


Y, por supuesto, quiero compartir esta bonita experiencia de superación personal con las artistazas de RUMS.

lunes, 15 de junio de 2015

Un truco para hacer el dobladillo de un vaquero

Si sois portátiles, de tamaño manejable, buen perfume en frasco pequeño o, simplemente bajitas, como yo misma, seguro que casi siempre tenéis que acortar los pantalones.  Y esto es especialmente difícil en los vaqueros por el grosor de la tela, que pone a prueba las agujas y el motor de nuestras sufridas máquinas caseras.
Pero, una vez más el National Sewing Circle acude en nuestra ayuda. Aurora Sisneros (sí, las dos con "s") nos enseña una forma de coser el dobladillo de un vaquero conservando el dobladillo original y sin tener que coser tres capas de tela gruesa.
  • En primer lugar, con el vaquero puesto, cogeremos con alfileres una alforza hacia dentro, dejando el dobladillo original justo en el borde. Para esto necesitaremos la ayuda de una buena amiga o de cualquiera que sepa hacerlo sin pincharnos con los alfileres (por esa razón los enemigos están descartados).
  • Después volveremos el pantalón del revés y mediremos para que la alforza quede igualada y cogeremos con alfileres.
  • Para coser a máquina usaremos el prensatelas especial para cremalleras, que nos permite coser muy, muy cerca del borde del dobladillo original.
  • Coseremos del revés. Al llegar a las costuras más gruesas, daremos la vuelta a la rueda con la mano muy despacio, para ayudar a nuestra máquina y que no se rompa la aguja.
  • Una vez cosido, podemos cortar la tela sobrante si es mucha o dejarla tal cual, planchando la alforza hacia arriba  y afianzándola con unas puntadas a mano.
Y aquí está Aurora, que lo explica y lo hace mucho mejor que yo:




Por cierto, no se si la palabra "alforza" se usa en todas partes (a mi me encanta y es la que usaba mi madre). Por si acaso, os aclaro que es sinónimo de jareta, lorza o pliegue y que la RAE la define como "Pliegue o doblez que se hace en ciertas prendas como adorno o para acortarlas y poderlas alargar cuando sea necesario". Justamente lo que hemos explicado hoy.