jueves, 14 de septiembre de 2017

Tutorial: Cómo hacer un cierre regulable

Casi todas llevamos una tiranta regulable encima, o más bien dos, porque este tipo es el que suelen llevar los sujetadores. En realidad, este tipo de tira que se puede alargar o acortar según nos convenga puede usarse también en ropa no interior, cierres de bolsos o mochilas, etc.
Es muy útil y muy fácil de hacer pero, como casi todo, tiene su truquillo. Vamos a hacer una juntas y os lo enseño:
En primer lugar, los materiales.
No puede faltar una composición geométrica
  • Una tira principal de tela o elástico.
  • Una tira pequeñita que servirá como base.
  • Una argolla, que completará la base con la tira anterior.
  • Una hebilla.
  • Un cierre. Si estamos haciendo una tiranta, este puede ser opcional, ya que la esta irá cosida a la prenda y también puede sustituirse por un ojal y un botón. Pero como ahora estamos haciendo un cierre de un bolsito, necesitaremos un cierre con dos extremos.
Lo primero es fijar la base, que se compone de una tira y una argolla, por la cual correrá la tira principal regulable.
Se pasa la tira por la argollita y se cose, sin mayor complicación
 Después pasamos uno de los extremos de la tira larga por la hebilla y lo cosemos.

Muy cosido

Y mucho cosido
Ahora pasamos la tira por la argolla de base.


Y ya solo nos queda pasar el otro extremo de la tira también por la hebilla, tal que así:
 
Primero por un lado...

y luego por el otro
De lado se ve mejor
Tendremos cuidado para que la hebilla quede al derecho.
Si fuera una tiranta el extremo iría directamente cosido a la prenda o abrochado con un botón, pero como esto es un cierre, en ese extremo va una de las piezas.
Cierre terminado
Con más detalle
Y aquí con el otro extremo del cierre

Y hasta aquí hemos llegado. Como habéis visto, es una técnica muy sencilla y con muchas aplicaciones. Aparte de la habitual en ropa interior y bikinis, también es útil en ropa infantil  o, como aquí, en bolsos y mochilas. Además, si las hebillas y cierres son bonitos, como este que os he enseñado, añaden un elemento decorativo a la prenda.
¿A que os preguntáis dónde va cosido este cierre tan bonito? La respuesta en breve...

jueves, 7 de septiembre de 2017

Vestido "Shanghai Girl"

Todo empezó una tarde de agosto en el metro de Shanghai -- ¿os habéis fijado qué cosmopolita suena esto? --, allí estábamos, viajando hacia Pudong y disfrutando del aire acondicionado en una tarde sofocante, cuando entraron dos mujeres, madre e hija, al parecer. Ambas elegantes y la hija en particular, bellísima y con una de esas pieles de porcelana que solo se ven el Oriente. Pero aparte de su belleza (de esas que hacen que una dude de su heterosexualidad), nos llamó la atención el vestido que llevaba. Era blanco y de dos capas. La primera, la capa interior, de seda o viscosa un poco brillante, de corte recto y algo suelto, con solo dos pinzas en el pecho. La capa exterior era una organza transparente, pero un poco rígida, con un corte un poco más amplio y sin pinzas. Ambas capas unidas por el cuello y las sisas. En la parte trasera del cuello llevaba una cremallera vista, embellecida con una cinta de la misma tela del vestido interior. El efecto era envolvente, muy delicado y lleno de movimiento, ya que la organza exterior era muy vaporosa, pero a la vez, muy sencillo y cómodo, porque ambos vestidos iban muy sueltos.
Me llevé todo el viaje tomando nota mental de los detalles. El vestido, además de bonito y original, tenía todos los detalles que delatan una prenda no comprada, sino hecha por una modista (y una muy buena, además). La chica estaba justo al lado, así que me dio un poco de cosa hacerle una foto, pero puedo aseguraros que estaba muy, muy bien confeccionado.
Cuando volví, me di una vuelta por las rebajas y, mira tú por donde, que me encontré un lino con mezcla de viscosa (¡mejor, menos arrugas!) y una organza de seda del mismo color y las dos a muy buen precio. 
Mi idea era buscar un patrón de vestido vestido recto y sencillo y cortarlo dos veces: una en el lino, con las medidas exactas y otra en la organza, dándole un poco más de vuelo.
Seda y lino, que una se merece todos los lujos...
Encontré el vestido nº 109 del Burda 4/2013, que hice hace años en una tela de punto. De este modelo me gustan las sisas un poco metidas y las pinzas, que no van en el busto, sino en la sisa y ajustan muy bien.
Pinzas pequeñitas en la sisa. Y fijáos en que está ligeramente entallado
Corté dos vestidos. El primero en lino, con el patrón original tal cual, con un ligero entalle y pinzas en la sisa. Hice dos mini modificaciones: corté la parte trasera en dos para dejar una costura central en la que insertar la cremallera y lo alargué para que quedara justo en la rodilla. Para el segundo vestido copié el patrón y, a partir de la sisa, hice una línea totalmente recta, sin entalle alguno, dándole un poco más de vuelo en el bajo y unos 5 cm más de largo que el vestido interior. Con ese segundo patrón corté la organza. He de decir que les tengo bastante respeto a las telas finas y vaporosas y que este respeto está más que justificado. Cortar el vestido exterior fue una pesadilla, la tela se movía, no había forma humana de cortarlo recto...eso sí, al menos no se deshilacha.
Montarlo no es tan complicado, menos mal. Os cuento:
  • Primero cierras las pinzas del vestido interior y lo coses entero: costuras laterales, trasera y de los hombros. Solo se dejan 20 cm en el cuello para la cremallera
  • Haces lo mismo con el vestido exterior, solo que sin pinzas. Al ser una tela transparente, es conveniente coserlo con costura francesa para que quede más curioso.

Voy a pgepagar una sena de picoteo y después voy a coseg esta costugga fggansesa
  •  Pones el vestido exterior encima del interior, revés con derecho y los fijas en sisas y cuello con alfileres, cuidando de que coincidan las costuras.
  • Coses juntos los dos vestidos por el cuello y por las sisas. Yo los cosí con costura y luego los remallé juntos, para más seguridad. Cuando fuí a rematar con el bies, me di cuenta de que quedaba el borde muy grueso y tuve que recortarlo, pero aún así aconsejo remallar, ya que las dos telas quedan más afianzadas para la manipulación posterior y además, así no se deshilachan.

Di sí al remallado
  • Colocas la cremallera trasera, uniendo también los dos vestidos. Yo la dejé a la vista porque me gustaba el contraste de color, pero se puede poner de forma normal o incluso una invisible.

Alfileres a cascoporro
  • Cortas cintas al bies de la organza para rematar cuello y sisas. Mucha paciencia con esto, porque cortar el ángulo exacto en este tipo de telas es el horror.

Cuéntale a esta tela lo que es un ángulo recto
  • Recortas el remallado y colocas el bies. Como la organza no se deshilacha, eso te permite recortar por el interior sin rematar y así queda aún más fino.

Recortado justo al borde y ya está
  • Fijas el largo del vestido interior y coges el dobladillo.
  • Fijas el largo del vestido exterior, que debería ser más largo que el interior. O quizás más corto, la cuestión es que se vea claramente que hay dos telas distintas y el efecto del movimiento entre ellas, porque, si no, ¿para qué nos estamos tomando todo el trabajo de hacer dos vestidos?
  • El dobladillo se hace con la técnica del zigzag por el borde, que ya os enseñé en esta entrada ¡y que queda estupenda en telas finas!

Queda tan profesional y tan limpio, que casi ni me creo que lo haya hecho yo
  • Para rematar del todo, se puede ribetear la cremallera con la misma tela o ponerle un adorno abajo, que es lo que he hecho yo, en este caso con un trozo de lino del vestido interior.
 ¡Y ya estás lista para hacer turismo!
Castigada de cara a la columna

El vestido se ve poco, pero el Alcázar sale precioso
Aquí, sí
Y como acabo de enterarme de que RUMS se despide, así que ¡allá vamos!

jueves, 31 de agosto de 2017

Revistas que me compro: La Maison Victor Julio - Agosto 2017 ¡en holandés!

Un vicio es un vicio y el mío es todo lo que huela a costura (como el vuestro, picaronas, no lo vayáis a negar...): las telas, los botones, las tijeras, los accesorios varios, los libros...y las revistas.
Hace mucho tiempo que no me compraba ninguna: Ottobre últimamente se pasa de simple para mi gusto, Burda se repite hasta el infinito y Patrones nunca me ha acabado de convencer (eso, por hablar de las más fáciles de encontrar). Pero cuando salgo por ahí, me hace ilusión mirar los kioskos de otros países y comprarme alguna revista, aunque tampoco me convenza mucho. Ya lo hice (y os lo conté) en Londres.
El kiosco holandés no está tan bien surtido de revistas de costura como el inglés, parece que aquí les da más por el punto y el crochet, pero tampoco andan mal de variedad, teniendo en cuenta que el kiosco que miré era de una estación de una ciudad pequeña (Harleem, por si os pica la curiosidad). Tenían tres revistas de costura, incluida la edición holandesa de Burda, varias específicas de patchwork y ¡¡"La maison Victor!!! Ya os he contado cuánto me gusta esta revista, y el pequeñísimo inconveniente de que esté, ejem, en neerlandeés, que para mi es igualito que el chino mandarín, es justo eso, un pequeño problemilla sin importancia.
¡No entiendo ni papa, pero que colores tan bonitos!

Precisamente uno de los puntos más fuertes de la revista es que sus explicaciones son muy detalladas y con ilustraciones muy claras. La primera que me compré estaba en francés -- idioma que entiendo bien por escrito, regular hablado y que soy absolutamente incapaz de hablar -- y me enteraba de todas las instrucciones bastante bien. Aunque parezca mentira, ya he pasado la etapa de novata y eso siempre ayuda.

Aquí tenéis todos los modelos
Paso a comentar mis modelos favoritos.
El primero es la falda larga y abotonada de la portada, bautizada como "Dolores", por no sé qué razón. Tampoco sé muy bien por qué dicen que es una falda "midi" cuando llega casi al tobillo. Se ve que para ser "maxi" tiene que arrastrar por el suelo... Es un patrón simplote, pero bonito. Aquí lo más importante es la tela: una estampado grande o mediano y colores vivos son la clave para que quede preciosa.
Facilona, sí, pero muy bonita

Los detalles son bonitos. ¡Y me encanta que tenga bolsillos!

También me gusta el top que aparece también en la portada (Top "Malia") porque es muy sencillo pero tiene una variante muy chula en las pinzas que tengo ganas de probar.

Pinzas fruncidas, qué buena idea

Con una tela fresquita y veraniega queda fenomenal

 El vestido "Arianne" es muy, muy parecido al "African Print" de Ottobre, tan usado por todo el mundo -- yo incluida ( aquí podéis ver mi versión ) --, pero con las sisas más metidas, que a mi, personalmente, me gustan más.

Sencillo y bonito

El vestido básico de punto de rayas marineras que aparece también en la portada (llamado "Solange") es eso, un básico seguro que se puede aprovechar en cualquier momento.

Háblame del mar, marinera
De la blusita "Honey", el cuello me parece una monada así que a lo mejor me animo a hacérselo a alguna chiquilla que encuentre desprevenida por ahí.
Qué cuello más chulo

El resto de los patrones no me llaman tanto la atención. Tenemos, como siempre, algún patrón de punto, algunos para niña, para niño y para hombre. Todos tienen en común las explicaciones detalladas y gráficas. Me ha hecho gracia que presenten patrones coordinados padre- hijo, porque lo más frecuente suele ser madre - hija. Eso de que una mujer adulta se vista igual que su hija pequeña es una costumbre que me da inquietud y, por qué no decirlo, bastante grima. No es que la versión masculina sea mucho mejor, pero al menos está menos vista.
¿Qué hace un señor de más de 30 vestido como un niño de 6?
La revista sigue su tónica habitual: fotos cuidadas, explicaciones detalladas, buen papel...no me he entusiasmado especialmente, la verdad pero con ella he conseguido satisfacer mi vicio de comprar revistas exóticas allá donde voy. Si lo pienso bien, ¡tampoco es tan mala costumbre, aunque el idioma sea ignoto!
Y para los que no vayáis de viaje a Holanda, Bélgica o Francia, La Maison Victor la vende en España la página CoserCosas.

jueves, 20 de julio de 2017

Camiseta rápida "Navajita Plateá"

En invierno me gusta dedicarme a costuras más elaboradas, con muchas piezas de patrón, remates complicados y perejiles varios. Pero en verano, lo que pide el cuerpo son costuritas sencillas, de esas que empiezas por la mañana y las estrenas por la tarde, como el vestido "Abanicos", la camiseta tuneada de Fer o esta camiseta, mismamente.
El modelo de hoy es la camiseta drapeada "Sculpture" del número 2/ 2015 de Ottobre Design. El modelo parece estar pensado para una tela de viscosa o seda fina y con caída, pero yo he usado una tela de camiseta de poliéster, un punto no muy elástico de fondo gris y estampado brillantemente plateado.
Tiene solo dos piezas, la espalda se corta doblada y el delantero, como tiene el drapeado en  un lado hay que cortarlo sin doblar. Como el drapeado hace que el patrón esté ligeramente en curva, hay que tener cuidado al colocar el patrón bien para cortarlo exactamente al hilo y que el drapeado quede bien luego.
La flecha señala el hilo, hay que tener mucho cuidado de cortarlo bien
Descontando eso, la prenda se cose en un rato. Como siempre que trabajamos con telas elásticas, podemos coser con remalladora directamente.
Lo primero es coser los pliegues del hombro que forman el drapeado en el delantero, puedes coserlos antes o simplemente hilvanarlos y coserlos a la vez que la costura del  hombro.
Yo drapeo, tú drapeas, ella drapea

Aparte de esto, las únicas costuras son las laterales y las de los hombros y ya tienes la camiseta lista para rematar. 
En realidad yo quería usar un hilo color plata metalizado en la remalladora y dejar las mangas, escote y bajo solo con ese remate, pero el hilo metalizado y mi remalladora no se llevan bien, el hilo se rompe, el borde se queda rizado...tengo que experimentar más, pero como quería coser rápido, de momento he tenido que buscar otras soluciones.
El bajo estaba claro, un dobladillo normal usando doble aguja. Para las mangas, que no van en una pieza aparte, he usado simplemente una tira de la misma tela doblada y remallada.
Tira remallada del revés
Y del derecho

Para el escote, también le he puesto una tira doblada. Tenía que haberla cortado al bies, pero no lo he hecho y me ha quedado un poco desbocado (y bastante feo, todo hay que decirlo). Se me ha ocurrido cortar la tira por el doblez (lo ví el otro día en una camiseta en una tienda) y ha quedado bastante mejor y le da un toque diferente. Además, al cortar la tira ya no tira (ya, no puedo resistirme a estas cosas, lo siento) y el escote queda suelto y hasta chulo.


Aquí se ve el corte. Por cierto, esta tijera tiene más años que yo
Navaja con cachas rosas: lo cuqui no está reñido con lo peligroso. De ahí el nombre de la camiseta.

Y esto lo cosí un miércoles por la tarde ¡y el jueves por la noche ya estaba lista para ir de concierto!

La faldita pantalón de lino es mi básico para las calores veraniegas
¡¡Kumbia Queers!!
Y estos brillos hay que compartirlos, así que nos vamos a RUMS. Y también a la página de Fans de Ottobre Design, que seguro que hay versiones geniales de esta blusa/camiseta tan chula.

jueves, 29 de junio de 2017

Jetacostura para señores molones. Camiseta para Fernando

¿Os acordáis de lo que es una jetacostura? Os refresco la memoria: se trata de una labor que se hace en dos patadas pero que parece mucho más elaborada y te permite presumir de tus habilidades costureras por la cara (de ahí su nombre).Aquí, un ejemplo.

Hoy tenemos una jetacostura masculina, que consiste en tunear una camiseta básica cortándole las mangas y poniéndole otras de otra tela. Se necesita:
  • Un señor encantador que mole mucho y que luzca con orgullo y satisfacción la camiseta. Puede ser novio, marido, hijo, hermano, padre, abuelo, amigo o director espiritual. En caso de que no sea molón del todo, el vestir esta camiseta hecha con tanto ingenio y amor hará subir su índice molonidad hasta niveles estratosféricos, advertidas quedáis...
  • Una camiseta básica lisa de cualquier color, que sea de la talla y le siente bien al señor en cuestión.
  • Un trozo de tela de camiseta o normal, cuyo estampado o color haga contraste y le vaya bien a la camiseta anterior. 
  • Tijeras, hilo.
  • Remalladora o, en su defecto, máquina de coser que tenga puntos adecuados para coser telas elásticas.
  • Opcional. Máquina de coser con dos portabobinas, para poder hacer el dobladillo con aguja doble.
  • Indispensable. Caradura para decir luego que te ha costado muchísimo trabajo y que has pensado muchísimo en el diseño.
Lo primero es cortar con mucho cuidado las mangas de la camiseta, justo por el filo de la costura. Antes de cortar, hay que señalar el centro y la parte delantera, que aunque parezca que son iguales, todos sabemos que no es así. Abriremos las mangas que hemos cortado y las plancharemos si es necesario, ya que las vamos a usar como patrón.
Extendemos una de las mangas (o las dos, pero tampoco hace falta) sobre la tela y la usamos como patrón para cortar. Dejaremos alrededor un centímetro de margen de costura y tres en el bajo para el dobladillo. Esta es una labor ideal para aprovechar retales relativamente pequeños, así que, si tenemos que cortar las mangas por separado, tendremos mucho, mucho cuidado de cortarlas encontradas y de tener en cuenta el delantero y el trasero. Si tenemos suficiente tela para cortarla doblada, pues mejor, menos trabajo.
Cortando
Yo he usado una tela de camiseta, esto es, elástica. Si se va a hacer con tela no elástica, yo la cortaría un poco mayor; por ejemplo, dejando dos centímetros alrededor de la manga en lugar de uno y frunciendo un pelín la copa por arriba,  para darle algo más de holgura.
Antes de coser las mangas a la camiseta, haremos el dobladillo con aguja doble si disponemos de ella, si no, con zigzag de tres puntadas, y si tampoco tenemos, con zigzag normal. Si no tenemos ninguna de las tres cosas, nos retiraremos a una cueva a meditar y dejaremos la costura para siempre. Una vez hecho el dobladillo, cerraremos la manga con remalladora o con un punto apropiado para tela elástica.

Aquí parecen un arco apuntado al revés
Y aquí, unas alitas
Por cierto, que en las fotos anteriores, sobre todo en la primera, se ve muy bien que las mangas NO son iguales por delante y por detrás.  Y también se nota que me encantan las composiciones geométricas.
Ya solo queda coserlas en la camiseta. Las colocaremos con cuidado para que coincida el centro de la manga con la costura del hombro y la costura de la manga con la lateral. Y comprobaremos una vez más que cuadra el delantero, que ya sé que a estas alturas estáis pensando que soy una pesada, pero luego no me vengáis con traumitas, que nos conocemos.
¡Y, hala, a coser la manga! Una vez más, usaremos la remalladora o un punto apropiado para tela elástica en nuestra máquina de coser normal.
La cigüeña nos da su aprobación: la manga está perfecta
 ¡Y a lucir palmito con una camiseta de diseño exclusivo!
¿Llevo una camiseta chula? Ou, yeah!
Elegante a la par que cómodo: listo para el turisteo cultural
¡Para obra de arte, la que llevo yo puesta!

Ni que decir tiene que esta jetacostura admite variantes: se puede sustituir una sola manga, poner cada manga de una tela, añadir un bolsillo, un detalle en la espalda... El único límite es lo que el señor molón se atreva a ponerse.
Y por si aún no os habéis dado cuenta, aquí se revela el misterio de qué he hecho con la tela que me sobró del vestido "Abanicos" que os enseñé la semana pasada