jueves, 23 de marzo de 2017

Modificando patrones básicos: Falda "Soy vaquera porque el mundo me ha hecho así"

El nombre de la falda está inspirado en la celebérrima canción de Jeanette, claro está.



Y como la misma Jeanette (léase Yanete o Yanet) parece sosota, pero es más interesante de lo que pudiera parecer.
En primer lugar, es una prenda básica, que eso siempre está bien. Una falda estilo vaquero de pana marrón que pega con casi todo y puede usarse tanto para trabajar como para salir, dependiendo lo que te pongas por arriba y por debajo (y me refiero a los zapatos, malpensados).
Tiene los típicos detalles de las prendas vaqueras: bolsillos traseros de parche, costuras decorativas dobles, trabillas para el cinturón y cremallera metálica con tapeta. Y un botón poco vaquero pero muy bonito.
Este botón es la caña
Bolsillo trasero


Bolsillos delanteros, trabillas y tapeta
Canesú trasero. Ahora veréis lo bien que se ajusta al culete

Almendro en flor y la Dalia estrenando falda
He usado mi propio patrón de falda básica, haciendo una pequeña modificación. He sustituido las pinzas delanteras por bolsillos a la cadera y las pinzas traseras por un canesú triangular. Los bolsillos ya los había hecho antes, pero el canesú es la primera vez que lo hago y me ha gustado mucho el resultado, la falda se ajusta mucho mejor por detrás.

Aquí se ve lo bien que queda el canesú trasero. Y también una hilacha que se me ha olvidado cortar

Esta última me la hicieron a traición, pero no ha quedado mal
Y con esta faldita,  me voy a RUMS a ver qué hay por allí.

jueves, 9 de marzo de 2017

Camisa "Me lo ha dicho un pajarito"

Ya me vais conociendo y sabéis lo mucho que me gustan los estampados vistosos y coloridos (de ahí mi pasión por el batik). La tela de la camisa de hoy está comprada en Tailandia, pero no es batik. En realidad es un estampado muy raro que tiene un aire a las telas japonesas de algodón, con una combinación de colores muy insólita: el fondo es gris y en el estampado dominan los tonos melocotón, rosados, amarillos y toques de rojo. Discreta no es, de eso no hay duda, pero bonita es un rato.

¿Es un pájaro, es una camisa? ¡Es una súper tela tailandesa mega barata!

Tenía muchas ganas de hacerme una camisa de estilo masculino, con su cuello de tirilla, sus puños y sus botones. La he entallado en la cintura y lleva pinzas en el pecho y en la espalda, pero la hechura es totalmente clásica. El patrón es el básico de cuerpo y he aprendido a hacer el cuello camisero y los puños.
El corte ha tenido su complicación porque el motivo es muy grande y yo quería que quedase centrado en el pecho y en la espalda. He tenido que dar bastantes vueltas para colocar el patrón, pero creo que ha quedado bastante cuadrado. 
Cuadrando pájaros por delante

Y por detrás. Me acabo de dar cuenta de que necesito ir a la pelu, pero YA
Los botones blancos son regalo de mi profe Viki. Y como he decidido que los botones variados van a ser parte de mi estilo personal, he puesto distintos los del cuello, los puños y el último del cuerpo.
¡Alto, en nombre de la moda!

Aquí en plan reflexivo
Y aquí en plan dinámico
Para llegar aquí, hubo que subir una cuesta considerable. Sevilla se adivina en la lejanía.
Y después de tanto esfuerzo costuril y ciclista, vamos a enseñarla a RUMS.
Ah, las fotos son de Lola Falantes y Juan Fernando Martín. 

jueves, 2 de marzo de 2017

Cotilleos de costura. Gala de los Oscar 2016 (que se celebra en 2017, sí)

Mi admirada bloguera Molinos ya ha comentado los oscars en este despelleje genial. Ella escribe mejor que yo, pero yo estoy casi segura de que entiendo más de costura que ella, así que voy a lo mío: los vestidos en sí. Aunque, claro está, una no puede separar el vestido de cómo le sienta a la persona que lo lleva y como resulta el conjunto de peinado, maquillaje y complementos. Y luego, que me sale la maldad, las manías cinéfilas y demás y acabamos como acabamos. Pero esto es lo que hay. Quedais avisados.

Lo primero, un comentario puramente cinematográfico: echo de menos a los directores (a las directoras no es que no las fotografíen, es que no existen), guionistas, músicos. Los actores molan mucho, pero también estamos más acostumbrados a verlos. Aparte del ganador Damien Chazelle que iba para pegarle con un calcetín sudao (le tira la entrepierna, le tiran los botones, el color es horrible, le da mala cara…) no recuerdo haber visto fotos de ninguno. De guonistas, ni te cuento.

Y empiezo con otra ganadora de la noche: Emma Stone iba muy bien peinada y con un vestido muy bello, impecable, elegante, con brillo pero sin pasarse y que le sentaba como un guante. A pesar de todo...no sé, no me acaba de convencer ¿demasiado visto, quizás?

Voy guapa, pero no tan espléndida como debería
En cuanto a Ryan, nadie puede decir que no arriesgue. Y normalmente acierta. Y yo soy muy fan de las camisas de chorreras de jugador del Mississipi, pero esos remates chorreriles en negro, que parecen hechos con  la remalladora del Lidl me matan. El traje, bien. Y él, muy mono.

Chorreras que SÍ


Chorreras que NO

Sigue la tendencia que ya comentamos en los Goyas: el escotismo sin sentido. Escotazos hasta el ombligo que, o no valen para nada porque la interesada tiene entre poco y nada que enseñar, o que aplastan de tal forma que son de todo menos favorecedores.
Da igual que el escote tenga 3 centímetros o 33. Me gusta el lazo al cuello, eso sí.
Dos balones de playa aplastados
Salma Hayek también se une al club de los balones aplastados.

Se ha visto menos cortinismo que en los Goya, se nota que aquí hay más pasta, pero alguna ha caído, como Scarlett mismamente.

Hablando de cortinismo (o no), ha habido un caso curioso. Hay dos trajes que en la primera revisión de las fotos me parecieron muy similares. Luego leyendo más (las típicas listas de los mejor y peor vestidos, etc.) comprobé que uno de ellos había sido muy alabado y el otro muy criticado. Me pareció una tontuna de los críticos hasta que vi las dos fotos juntas. Juzgad vosotras.
Ruth Negga
Jennifer Goodwin
El concepto es muy parecido: el color, el cuello alto, la transparencia en el escote, un aire decimonónico...Pero es curioso como la elección de la tela y de otros detalles, como dónde colocar las transparencias, hacen que uno resulte sumamente elegante y el otro tenga un aire como de visillo. Los detalles lo son todo, sí señor. Dicho esto, ninguno me gusta del todo, pero reconozco que uno queda bastante mejor que el otro. Y no os digo cuál es cuál, para que me deis vuestra opinión.

Se ha detectado también una fuerte tendencia a unir un traje blanco con una capa. Hemos visto nada menos que tres ejemplos: aquiaquí y aquí. Yo bautizaría esa tendencia como Súper Heroína de la Lejía o Bleach Woman, si queremos conquistar el mercado internacional.

Los chicos, salvo unas pocas excepciones, sí parecen saber cual es el largo correcto de los pantalones.

Y ahora vamos mis horrores favoritos. Con alusiones cinematográficas incluidas.

Dakota optó por ir muy tapada, cosa que no está mal, pero después le dejó elegir el vestido a su peor enemiga, que seguro que es una mosquita muerta que finge ser amiga suya, estilo "Eva al desnudo" porque, si no, no se explica cómo la han podido convencer para que se ponga ESTO una muchacha tan mona como ella. Curiosamente, también es un Gucci, la misma marca que destrozó vistió a Bárbare Lennie en los Goya (y con parecidos resultados).
Mi tatarabuela llevó este vestido a la corte victoriana y la echaron por ñoña
Las jaretas, el lazo-abanico, las mangas de farol, el color doradobeige raruno, la tela brillantosa...todo un horror. Del peinado no hablamos, que no es nuestro negociado.

Y me contradigo a la frase siguiente, porque no se puede mirar a Halle, sin comentar los pelos. A duras penas se puede mirar el vestido, el peinado  hipnotiza. Cuando consigues desviar la mirada de esa cabellera de heroina de Blaxploitation que ha metido los dedos en un enchufe, el vestido además es feo.

Sorprendentemente, a pesar de ser un dibujo animado,  Jessica Rabbit también asistió a los Oscar, tan voluptuosa como siempre. El vestido, para un dibujo animado no estaría mal, pero las personas humanas no podemos ponernos eso sin perder la dignidad.
No soy mala, es que me dibujaron así
Este traje es de princesa Disney un poco porno.  

Este lo tiene todo: color horrible, mangas afaroladas espantosas, estampado feo de solemnidad, más pierna de la cuenta...Un completo. No sé que pelicula asignarle. Alguna en la que la protagonista sea ciega, supongo. O daltónica. O ambas cosas.
¿Qué más se puede pedir?

Y para terminar, aunque ha sido duro escoger entre tantos maravillosos horrores, Terrence Howard, que iba de  lord inglés en su biblioteca, bebiendo oporto añejo y a punto de ser asesinado, como en cualquier adaptación de Agatha Christie. O a punto de ser detenido por la Policía Estética por atentado contra la vista de sus semejantes. 

Mención especial para esta muchacha, que su madre le puso una camisetita color carne por debajo, para que no cogiera frío.
"Abrígate, niña, que estás mu flaca y no tienes calorías"

Y ahora, los que más me han gustado.

Mahershala Ali, tiene una voz profunda y preciosa y orejas raras, como mi chico. No es nada guapo, pero tiene algo y lleva un traje que le queda estupendo.

Esto es un buen mozo y lo demás son cuentos

Otro chico negro y guapetón, pero esta vez de azul. Un tal Aldis Hodge, que no conocía de nombre, pero que me suena de verlo en series. El traje le va muy requetebién. Y va a juego con una bonita sonrisa.

Qué  chico tan guapo y que bien le queda el traje

Isabelle siempre hace papeles de mal rollo extremo, pero, como buena francesa, suele vestir muy chic. El vestidos es tapado sin ser ñoño, brillante sin exagerar, le queda perfecto y el color le favorece. Además, mi amigo Mat dice que me parezco a ella y por eso le tengo gran simpatía, aunque lleve siempre cara de existencialista.
Soy francesa, tengo pensamientos filosóficos muy profundos y además voy de Armani


Jeff Bridges y su señora van con un solo lote porque son mayores y lo aparentan, no son los más guapos, ni los más elegantes, pero posan de maravilla, la ropa que llevan les queda bien (y seguramente es suya) y no sé si serán felices o no (al fin y al cabo, son actores, se supone que viven de fingir emociones), pero en las fotos lo parecen. La ropa luce más cuando te gusta llevarla.

Somos mayorcetes, pero estamos espléndidos
Este chaval deberia peinarse, pero su madre es un ejemplo de como la felicidad (y un bonito sari) embellecen muchísimo.
Orgullo maternal

Dado el enganche que tengo con los libros de Pattern Magic, este vestido tenía todas las papeletas para ser mi favorito. El rollo origami, volumen arquitectónico y demás me encanta. Y el vestido le queda muy bien a la chica.

Me encantaría ver cómo va el escote por la espalda

Y ya para terminar, unos pocos comentarios malignos. Nicole Kidman, por ejmplo, da miedo y penica a partes iguales (con lo guapa que era, dios santo)

Hice la peli de "Embrujada" y ya me quedé así para siempre

Este muchacho ha sido objeto de un perverso experimento científico y han puesto su cabeza en el cuerpo de otro.
Acabo de salir de una peli serie B de científicos locos
 También se ha comentado mucho y con gran malignidad lo del hijo de Viggo.

Y por último, no quiero parecer mojigata, pero un caballero nunca debería enseñar los tobillos en público.
No me da el sueldo para calcetines

jueves, 23 de febrero de 2017

Mi segundo intento del libro "Drapeados". Vestido de talle bajo fruncido.

Cuando me compré el libro "Drapeados: el arte de modelar prendas de vestir" (que comenté en esta entrada), pensaba que me iba a servir más de inspiración -- como los libros de Pattern Magic (aquí las reseñas de Pattern Magic, Pattern Magic 2 y Pattern Magic 3) -- que para hacer realmente las prendas que proponen. Pero, mira tú por dónde, esta va a ser la segunda prenda (la primera fue esta)  que hago y además contentísima, ya que me ha resultado una experiencia de lo más interesante. ¡Y mucho más fácil de lo que pensaba!
Es un tipo de tipo de patrones muy distintos de lo que hago habitualmente. El vestido que os comento hoy se corta en una sola pieza y con esa pieza se hacen las sisas, las mangas (muy cortitas, tipo farolillo) y la falda fruncida en la cintura. 


De aquí debería salir un vestido...

Como suele pasar, la decisión vino porque encontré una tela inspiradora, en este caso un punto verde liso con una caida y un tacto estupendos.
Y me puse manos a la obra al día siguiente de comprarla. Primero, calcar el patrón. En un patrón tan complicado, es muy, muy importante copiarlo exactamente, con todas sus señales e indicaciones. Y menos mal que los márgenes de costura están incluidos, porque imagínate para medirlos con tanta curva y tanto corte raro.
Patrón ya colocado y listo para cortar. Pedimos a Doña Hisako que nos asista con su sabidulía oliental.
Ya está cortado...qué nervios, ¿qué saldrá?
Una vez cortada la pieza, lo primero que hay que hacer es rematar el escote y las sisas. El escote es fácil, se ve claramente; pero las sisas aún son difíciles de adivinar, así que está señalado el tramo al que debes hacerle el dobladillo. 

Rematado. ¿A vosotros no os parece muy pequeña la sisa?

El siguiente paso de las instrucciones es fruncir y coser las mangas. Por supuesto, voy siguiendo las instrucciones al dedillo, porque todavía no sé muy bien por donde va a salir esto. El hueco que queda para la sisa me parece pequeñísimo y me entra el pánico de haberme equivocado de talla.
Para formar la manga, hay que fruncir entre las señales y luego casar el punto a con a' y b con b'.
Fruncido
Casando costuras. La a con la a y la b con la b.
Una vez que hago las dos mangas, empiezo a tranquilizarme. Esto va tomando forma. ¡Ya voy entendiendo el patrón!
¡Esto ya va pareciendo un vestido!

La falda se hace igual. Se frunce hasta encajar el punto c con c' y luego se cose. Como el corte va en medio de la tela, sin costura alguna, se empieza a coser unos milímetros antes. En el derecho se ven dos pliegues a la altura de la cintura baja (más o menos entre la cintura natural y la cadera) que por fuera parecen como pinzas y le dan mucha gracia al vestido.
Fruncir, medir y encajar, ese es el secreto. Aprovecho para enseñaros otra pieza de mi colección de metros.
A estas alturas estoy dando vivas a Japón y a sus costureros y a sus patronistas ¡que vivan todos! El patrón extraño e incomprensible va encajando milagrosamente y se va viendo un vestido monísimo. Me lo pruebo y me queda hasta bien.
¿Es una pinza o es una costura? Pues un poco de ambas.
Ahora solo queda colocarle la cremallera por la espalda. En las instrucciones pone que sea invisible, pero como no la he encontrado del color oportuno, la pongo normal, que también queda bonita.


Las impresiones son más que buenas. Eso sí, hay que tener varias cosas muy en cuenta si se quiere tener éxito:
  • Copiar cuidadosamente el patrón. No dejarse ni una muesca, ni una indicación.
  • Lo mismo con el corte: hay que hacerlo con mucha exactitud.
  • Seguir las instrucciones al pie de la letra. Como es norma en estos libros, está todo muy bien explicado y las ilustraciones son clarísimas. 
En el fondo, como veis, todo se resume en seguir el libro. Esto plantea algunos inconvenientes: tienes que decidir muy bien la talla porque después debe ser casi imposible hacer arreglos una vez la prenda esté ya cortada. Igualmente, no puedes introducir casi ninguna variante, incluso un simple cambio de largo puede desencajar el patrón. De hecho, el vestido ya acabado me pareció excesivamente corto (una es una mujer respetable y decente) y le tuve que añadir una tira de tela al bajo ya terminado.
Añadido en el bajo. La decencia es lo que tiene.

También es difícil probarse hasta que la prenda está ya muy avanzada, con lo cual estás muy a ciegas durante casi toda la confección. Aunque la verdad es que todo esto no hace más que darle emoción al asunto... y si lo sigues todo bien, el éxito está totalmente garantizado.
Una vez terminado del todo y con todos los remates y perejiles, mis impresiones son buenas, aunque el vestido tiene varios inconvenientes. Por ejemplo, la sensación que me daba al montarlo de que la sisa era muy estrecha es correcta: la sisa queda muy justa. Aunque no resulta muy incómoda por ser la tela elástica, no acaba de quedar confortable del todo. El largo, como ya he comentado, resulta excesivamente corto para mi, aunque con la tira que he añadido en el bajo queda bastante bien y además se resalta la "linea tulipán" de la falda.
La sisa es un poco estrecha, pero queda así de mona


En resumen, toda una experiencia copiar, cortar y montar este patrón.
Y así de bonito queda el vestido. Creo que le voy a sacar mucho partido
Aclaro que las fotos van sin dueña del vestido (yo) incorporada porque hace frío, tengo las piernas blanquísimas y no había fotógrafo disponible. Cuando sea el tiempo de estrenarlo ya os contaré.
Y como hace mucho tiempo que no visito RUMS, me voy a dar una vuelta a ver qué han hecho las colegas costureras.

jueves, 9 de febrero de 2017

Cotilleos de costura: Gala de los Goya 2016

Esta semana he identificado por fin los problemas fundamentales del cine español. No es el IVA, ni el poco público, ni la piratería, ni la falta de financiación. Los problemas del cine español son el escotismo a lo loco, el cortinismo extremo y el largo de los pantalones. Y ahora lo vais a ver. Entremos en harina.
Me fui a Gucci, pagué un pastizal y me dieron ESTO. Por eso tengo esta carita


Lo primero que llama la atención es la mala cara de casi todo el mundo. La iluminación debía ser horrible, porque es mucha casualidad que todos tengan tan mal aspecto. Vale que Dani Rovira estuviera algo nervioso, pero esta carita tampoco es normal.
Como se suelen comentar más los atuendos femeninos, vamos a compensarlo empezando con los chicos. En general, lo tienen mucho más fácil, con un smoking que les quede bien no se tienen que complicar la vida, pero se empeñan en:
  1. No usar su talla. Ejemplos de talla grande aquí y aquí. Y de talla pequeña aquí. La vida está muy mala, lo sé, pero también podéis alquilarlo, machotes.
  2. No cogerle bien el bajo a los pantalones. Esto es tal drama que lo comento aparte.
  3. Querer ser originales y acabar yendo hecho una facha. Esto también merece comentario aparte.
  4. Hacer caso de un brujo malvado que te susurra al oído “el terciopelo se lleva mucho”. Curiosamente, dos políticos han picado en esto : el ministro del ramo y Albert "voyasalvaraEspaña" Rivera .
Lo del bajo tengo que comentarlo aparte porque parece muy general. A ver, señores, el pantalón de un traje debe descansar ligeramente; li-ge-ra-men-te sobre el zapato. O, si es muy estrechito, justo por debajo del tobillo. Ni un metro de tela arrugado sobre el zapato ni para pescar ranas.
Raúl Arévalo, triunfó en los premios y puede apuntarse el tanto de llevar el largo del pantalón en su sitio. En general, los señores ya maduros, que ya han lucido el smoking en muchas galas, lo saben llevar mejor. Miren a José Coronado, a Alberto Iglesias.
Entre los originales están los que aciertan, como este o este. Los hay también que no están mal, pero podrían habérselo ahorrado porque tampoco les sienta especialmente bien ni aportan demasiado como este o este. Capítulo aparte para los "originales" fachosos como este o este o este otro (el despiporre, combinando terciopelo, una especie de capa y un cinturón anudado como de batín).
Emilio Palacios fue muy comentado por su peinado de trencitas. Es muy joven, el peinado le quedaba gracioso (y era más elaborado que el de muchas actrices) y además el traje le quedaba bien, así que ¿por qué no?
Los tiquismiquis dirán que el marrón no es adecuado para un evento nocturno ñiñiñiñiñi, pero a Hugo Silva el traje le queda estupendo y él está tremendísimo, así que le damos la bendición. Y le daríamos más cosas, si se dejara (ains).
Y luego está Andrés Velencoso, que rima con “madre del amor hermoso”. No digo más.
¿Qué se puede decir?
Por cierto, Dsquared2, muy bien. Todos los chicos que lucen sus trajes van estupendos y con el bajo donde debe ir.
Tomad nota, chicos. Así de bien quedan los modelitos de Dsquared2
Pasemos a las chicas. Veo que el tul arrasa. Esto, en principio, no es malo, pero hay que tener cuidado con el aspecto cortinil del asunto. Las cortinas se han visto aquí, aquí, aquí, con añadido de flores y aquí (esta última, especialmente inenarrable). Y la mega cortina de todas las cortinas.
Hay también ejemplos de tul bien llevado y aprovechado.
También hemos visto el espumillón que sobró de Navidad y la ropa de camilla
Cuca Escribano ha salido mucho en los medios por su chal reivindicativo (una artesanía muy apreciable y concienciada). Pero el vestido combinaba el cortinismo por abajo con otra epidemia muy generalizada que comento ahora: el escotismo sin sentido.
A ver, si te pones un escote hasta el ombligo es para que te favorezca. Ir enseñando tetas, pero que se vean raras y aplastadas, pues te lo puedes ahorrar. Ejemplos aquí y aquí y aquí. Y el premio. Y el ejemplo de que otro escote es posible.
Otra tendencia ha sido la de dominatrix / institutriz. Como en las tendencias anteriores, las hay que bien y las hay que mal (combinando osadamente dominatrix por arriba con cortina por abajo).
También llevamos unos años con abundantes dosis de blanco. No tengo nada contra el blanco, aparte de que la mayoría de los vestidos de novia me parecen un horror, pero, no sé, me parece que hay muchos más colores en el universo. No obstante, a pesar de mi gusto por el colorido, hay que reconocer que muchas de las que iban de blanco estaban monas , bastante monas (aunque mejor sin el floripondio) o muy monas .

Ya entrando en temas más personales ha habido tres actrices muy guapas y que me gustan mucho, pero con modelos de señora mayor: Emma Suárez , Ana Álvarez y Aitana Sánchez-Gijón.
Y Cayetana, con lo monísima que va siempre, me parece que aquí se ha sacado poco partido. Eso sí, qué bien escoltada va, la  jodía.

El vestido de Anna Castillo no me gusta especialmente, pero reconozco que es una obra de costura complicadísima.
Paz Vega iba un poco de madrastra Disney.
Geraldine Chaplin gana el premio “soy hija de un genio y tengo ya una edad que me da igual todo”. A pesar de eso, es un Chanel.

Premios especiales a la horribilitud suprema:
Cristina Rodríguez de “Cámbiame” que nos enseña como ir de choni y de princesa Disneyde baratillo en un solo vestido. ¡Reto conseguido!
El horror era esto...
Por cierto, que esta señora se gane la vida diciendo a los demás cómo deben vestir me parece el colmo del descaro.
Bárbara Lennie, es divina y actriz magnífica, pero se ha colocado un traje que sobró del atrezzo de una película sobre los aztecas (o los incas, que más da) y un par de adornos de navidad. Será de Gucci, pero Guchi o Gucho, es un horror.

Hay muchos más, por ejemplo, Pé iba monísima y una de las pocas bien peinadas, Clara Lago llevaba un vestido rarete, pero que a ella le sentaba bien; o Nieves Álvarez, siempre ideal. Yo, ese mismo floripondio lo pondría perdido de pintura de labios, pero ella es una profesional.

Ni una manchita, oiga. Eso es habilidad
Y esto ha sido todo, amigos. Nos vemos en los Oscar.